Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Espanyol se recrea frente a un ramplón Livorno

Con la cabeza gacha y pies plomizos, el Livorno saltó al terreno de juego enarbolando la bandera blanca. Ramplón, el equipo italiano tendió la mano y ofreció tregua antes de plantar batalla. De no ser por su estruendosa afición -que se entremezcló con unos 30 boixos nois, radicales del Barça- parecía que no había nadie delante del Espanyol, que de buenas a primeras perforó el marco contrario y certificó su clasificación. Su rival será el Maccabi Haifa, que eliminó al CSKA de Moscú.

Al contrario de lo presupuesto por andar a contracorriente en el resultado, el Livorno reculó de inicio y lo pagó caro. Habituado al calcio, situó su primera línea bien cerca del portero Amelia. Bien para resguardarlo, bien para contener las embestidas del rival. Lo agradeció el Espanyol, que ensanchó el campo, dio profundidad al equipo desde los costados y pisó área con facilidad. Retrasado el Livorno en grado superlativo, el Espanyol no sólo envidó con disparos de Costa y Corominas, sino que también forzó varios saques de esquina seguidos. En el último, sentenció la confrontación con el gol de Lacruz.

ESPANYOL 2 LIVORNO 0

Espanyol: Gorka; Chica, Jarque, Lacruz, David García; Moisés (Ito, m. 49), Costa; Rufete (Moha, m. 61), Luis García (Jônatas, m. 73), Coro; y Pandiani. No utilizados: Kameni, Torrejón, Velasco y Tamudo.

Livorno: Amelia; Grandoni, Kuffour, Rezaei, Pfertzel; Filippini (Paulinho, m. 51), Morrone, Passoni (Coppola, m. 61), César; Fiore y Lucarelli (Vidigal, m. 79). No utilizados: Manitta, Galante, Pasquale y Balleri.

Goles: 1-0. M. 15. Lacruz, de cabeza. 2-0. M. 47. Coro dispara cruzado desde fuera del área.

Árbitro: Paul Allerts (Bélgica). Expulsó a César (m. 77) por doble amonestación. Amonestó a Filippini, Coro, Kuffour, Passoni, Rezai, Ito y Chica.

Montjuïc. Unos 12.000 espectadores. 1-2 en la ida. El Espanyol pasa con un global de 4-1.

Aunque tenía la necesidad de voltear el resultado, el Livorno no varió un ápice su propuesta, esa que propugna por una defensa cerrada, con dos líneas atrasadas, y un ataque fundamentado en lo vertical, sin apenas transiciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 2007