Reportaje:

La "avidez" del tenor

Plácido Domingo explica al público que sus ganas por nuevos personajes le mantiene muy activo

Un hombre levantó la mano y le dio las gracias a Plácido Domingo. No por sus 40 años cantando, entre otros muchos, todos los papeles de Puccini, sino porque le había hecho sentir un auténtico campeón. "Haciendo play-back con sus canciones, en las fiestas de mi pueblo, he conseguido unos aplausos inolvidables", le dijo al tenor, que anoche protagonizó un encuentro con el público en el Palau de les Arts.

Se rió a gusto el cantante. Dio la sensación de tener las cosas claras. Canta lo que quiere y puede, y hasta que el cuerpo aguante. Y de momento aguanta muy bien, como ha demostrado en Valencia con Cyrano de Bergerac. ¿Y cuál es el secreto? "Siempre he tenido el mosquito ese de buscar algo que se salga del repertorio normal; la avidez de encontrar un nuevo papel", comentó Domingo. Con esa avidez y con buena salud se prepara ahora para darse el placer de cantar como barítono en Simón Bocanegra, de Verdi. "El retiro puede llegar en cualquier momento", apuntó el tenor, que acaba de cumplir 66 años. Lo dijo con naturalidad, recordando que también dirige una orquesta y dos teatros (Los Ángeles y Washington).

Tampoco se mostró nostálgico ni pesimista, cuando el crítico Gonzalo Alonso apuntó que quizá ahora no hay tantos tenores excelsos como en sus principios. Domingo dijo no estar de acuerdo con que "todo tiempo pasado fue mejor". Aseguró que hoy los cantantes "se preparan más, musical y vocalmente, y el nivel es excelente", aunque quizá empiezan demasiado pronto. El problema es que hay muchos teatros y no se llega a todo el repertorio, explicó el tenor en el Palau, cuya escuela de perfeccionamiento de canto llevará su nombre, según anunció Justo Romero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 20 de febrero de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50