Un atentado suicida causa 135 muertos en un popular mercado chií de Bagdad

El portavoz del Gobierno iraquí asegura que el 50% de los terroristas llega desde Siria

Bagdad volvió a bañarse ayer en sangre. Al menos 135 personas murieron y más de 300 resultaron heridas al estallar un camión cargado de explosivos, ocultos bajo cajas de verduras, en el popular mercado de Sadriya, situado en un barrio predominantemente chií de Bagdad. Según informó oficialmente la policía, el atentado, cometido por un suicida, se produjo por la tarde, cuando el mercado se encontraba abarrotado de personas. Fue la jornada más sangrienta en lo que va de año, con ataques en otras ciudades que causaron otra veintena de muertos.

Los hospitales de la zona están desbordados. La detonación destrozó las tiendas y puestos de los comerciantes situados a las puertas del mercado, todos ellos muy concurridos con personas que realizaban las compras para la cena.

El camión se encontraba aparcado en el momento del estallido. La explosión destrozó otros 13 vehículos aparcados en el lugar y tres locales comerciales, además de causar numerosos daños materiales en el vecindario. La policía acordonó el área para evitar nuevos ataques y facilitar las labores de rescate y el traslado de los heridos a los hospitales.

Poco antes, el ayatolá Alí Sistaní, máxima autoridad religiosa chií de Irak, instó a suníes y chiíes iraquíes a unirse y a rechazar la violencia sectaria, que en los últimos 12 meses ha dejado miles de muertos en el país. Después de meses de silencio, el anciano clérigo hizo la petición en un mensaje divulgado en su sede, ubicada en la ciudad santa chií de Nayaf, a 180 kilómetros al sur de Bagdad.

Sistaní subrayó la necesidad de que los seguidores de esas dos ramas del islam "fortalezcan sus lazos de amistad para convivir pacíficamente, con respeto, y sin tensiones sectarias, sean los que sean sus objetivos". Sistaní arremetió contra quienes "trabajan para consagrar la separación, la división y la profundización de las discrepancias sectarias entre los musulmanes".

Ayer fue un día especialmente sangriento en Irak, donde otra veintena de personas murieron -entre ellos 10 agentes de seguridad iraquíes- y 39 resultaron heridas en una ola de atentados y ataques que sacudió diversas ciudades. En Kirkuk, al norte del país, una sucesión de cuatro coches bomba, uno de ellos detonado por un conductor suicida, acababa con la vida de cuatro civiles y hería a más de 30 personas. Dos de los atentados se produjeron en las oficinas de los partidos kurdos iraquíes. La policía cerró todos los accesos a la ciudad para evitar nuevos ataques.

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Razqar Alí, un líder kurdo y el jefe del consejo provincial de la ciudad, acusó a los terroristas de intentar desestabilizar Kirkuk, una de las ciudades más ricas en petróleo del país, que los kurdos pretenden incorporar a su región autónoma del norte del país. "Los terroristas quieren desestabilizar Kirkuk, quieren hacer que la ciudad parezca insegura para que con ese pretexto interfieran otros grupos en sus asuntos", señaló, en referencia a las objeciones de Turquía hacia la región autónoma kurda del norte de Irak.

En Mosul, al noroeste de Irak, las Fuerzas de Seguridad impusieron el toque de queda después de que se registraran cruentos enfrentamientos entre insurgentes chiíes y suníes en distintas barriadas de la ciudad. No obstante, el toque de queda no impidió que los ataques con mortero se sucedieran contra la sede de la televisión estatal y que un coche bomba se cobrara la vida de una mujer herida que estaba siendo trasladada al hospital. También en la ciudad de Samarra se impuso un toque de queda después de que seis miembros de las Fuerzas de Seguridad resultaran abatidos en un ataque perpetrado por insurgentes armados sin identificar.

El portavoz del Gobierno iraquí, Alí al Dabag, declaró anoche a la televisión pública iraquí que tiene pruebas de que la mitad de los terroristas que cometen atentados en Irak proceden de Siria. Dabag señaló que puede asegurar que "el 50% de todos los actos criminales y atentados son cometidos por árabes takfiris [extremistas suníes] que vienen de Siria".

Un herido en el atentado espera ser atendido en un hospital en Bagdad.
Un herido en el atentado espera ser atendido en un hospital en Bagdad.ASSOCIATED PRESS
AP

ATAQUES MÁS GRAVES EN IRAK

Agosto de 2003.

Un coche bomba mata

a 83 personas en Nayaf

Marzo de 2004. Dos explosiones simultáneas en Kerbala y Bagdad causan más de 170 muertos

Noviembre de 2005.

Un ataque con granadas

y coches bomba deja 215 muertos en un mercado de Ciudad Sáder, en Bagdad

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