Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Antonio Cillero Ulecia, un poeta de ida y vuelta

Escribió más de 120 obras de teatro

Antonio Cillero Ulecia (Navarrete, La Rioja. 1917) disfrutó de una vida intensa. Con más de 120 obras de teatro a sus espaldas, en sus ocho décadas de vida ha tenido el privilegio de conocer a toda una generación de escritores: de Jacinto Benavente (con quien mantiene amplia correspondencia) a Ramón Gómez de la Serna, de María Lejarraga a Azorín. Convencido de que la cultura debe ser cosa de todos, donó 4.000 libros y más de 700 piezas arqueológicas a la Universidad de La Rioja. Cillero fue trasladado el viernes al hospital La Paz de Madrid aquejado de una afección gripal leve y devuelto a casa, pero ayer por la mañana se sintió indispuesto y falleció.

Antonio Cillero Ulecia viajó a Buenos Aires antes y después de la Guerra Civil para buscarse la vida, más tarde sería promotor de la constitución de la provincia de Logroño en comunidad autónoma independiente y académico de la Real Academia Hispanoamericana. Fue finalista del Premio Lope de Vega (1969) con La libertad encadenada, finalista del Premio Alfaguara (1972) con Vida y desventura de Tiago Hernáez y finalista del Premio Nadal (1995) por Ajuste de cuentas. Entre su obra publicada destacan las obras de teatro Testigo de una pasión (Buenos Aires, 1960) o Confesión pública. Monólogo satírico en dos actos (Escélicer, Madrid, 1963), libros de poesía como El llanto de las fuentes (1973), Mi sentir y mi canción (1973) o las antologías Callado padecer.

Recientemente vio cómo Ediciones del 4 de Agosto publicaba Mi lanza y mi condena, obra que resume su vida literaria. En el jardín de su casa de Tobía tenía escrito con piedras "Paz, Libertad, Cultura, Trabajo" y en el dintel de su puerta un azulejo reza "Mi casa es mi mundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de enero de 2007