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Entrevista:PABLO MOTOS | Director y presentador de 'El hormiguero' (Cuatro)

"La frontera entre el éxito y el fracaso es tan fina como el papel de fumar"

A Pablo Motos, los directivos de Cuatro le pidieron "acercar el talento" de su programa radiofónico No somos nadie (M-80) a los espectadores de la cadena. Y este valenciano, cosecha del 65, galardonado en 2006 con un Ondas, les puso en bandeja El hormiguero. A ritmo de rap, el travieso y gamberro espacio para las tardes dominicales abrió sus puertas el pasado 24 de septiembre.

Este sorprendente formato, radicalmente opuesto a la oferta de la competencia, ha finalizado la temporada con una media de 1.127.000 espectadores (9,7%).

Pregunta. 2006 ha sido un buen año. Ha recibido un Ondas por No somos nadie y El hormiguero, de Cuatro, se ha convertido en el programa revelación de la temporada. ¿Qué le pide a 2007?

R. Nunca, hasta ahora, me había ido tan bien en la vida ni había recibido tantas buenas noticias juntas, así que lo único que pido es quedarme como estoy.

P. ¿Cuánto tiempo les llevó parir este programa transgresor para toda la familia, como usted mismo lo define?

R. Hace cuatro años, coincidiendo con el estreno de No somos nadie, en mis ratos libres, en lugar de jugar al pádel, empecé a anotar las ideas que se me iban ocurriendo. Pero lo hacía como hobby. Así que cuando Fernando Jerez [director de Antena de Cuatro] me asaltó literalmente por un pasillo de la radio y me habló de poner en marcha un programa de televisión ya tenía muchas cosas pensadas, y no es por ponerme pedante.

P. Sus jefes pretendían "acercar el talento" de No somos nadie a los espectadores de Cuatro. ¿Cree que lo ha conseguido?

R. Ojalá... Espero que sí, por lo menos lo intentamos. Y si el deseo de los jefes era trasladar el espíritu de No somos nadie a la televisión me parece bien, yo no voy a ser quien se lo discuta.

P. ¿El éxito del espacio dominical le ha pillado por sorpresa o estaba convencido de que iba a alcanzar tanta notoriedad?

R. La frontera entre el éxito y el fracaso es tan fina como el papel de fumar, y siempre es una sorpresa, porque nadie te puede garantizar los resultados.

P. Qué audiencia es más fiel ¿los niños o los adultos?

R. El programa es apto para toda la familia, y nosotros jugamos a todas las bandas, pero los niños son realmente más receptivos y más fieles. No se olvidan de la cita dominical.

P. ¿Cómo calificaría el humor que destila El hormiguero?

R. Es un humor que además de hacer reír sirve para hacer pensar.

El programa quiere ser una metáfora de que frente al destino y el poder todos somos unas hormiguitas muy pequeñas.

P. El hormiguero tiene muchos compartimentos en los que cabe de todo. ¿De qué sección se siente más orgulloso?

R. A mí me gusta el conjunto más que una sección concreta. También quiero destacar el clima especial que se ha conseguido. En televisión, a veces, es difícil lograr un ambiente propicio, y yo creo humildemente que eso es el mayor hallazgo de El hormiguero.

P. ¿Y cómo compatibiliza su trabajo diario en la radio con la televisión?

R. Difícilmente. Es muy duro, me levanto a las 5.20 de la mañana y me acuesto a las 11.30 de la noche. Y además de ocuparme de los programas tengo que pensar, reunirme con los equipos y escribir. Estoy exhausto y no tengo tiempo para más. Realmente me siento como una mosca encima de las vías del tren que al chocar contra el AVE se desintegra. Pero todo ha sido muy fructífero.

P. Usted y su equipo descansarán hasta febrero. ¿Cómo va a ser la rentrée?

R. Llena de barbaridades y poniendo en peligro mi vida para variar. Ja, ja. También intentaremos que la gente se vuelva a entretener y divertir con nosotros.

P. Le tocó en suerte retransmitir las campanadas desde la Puerta del Sol de Madrid con capa española, siguiendo la onda de Ramón García, y sus inseparables hormigas. ¿Ha sido una experiencia inolvidable?

R. Y también histórica. Casi no te puedes creer que estás ahí, compartiendo un momento tan importante para la gente. Es alucinante, una sensación fantástica... Es como si te dieran la posibilidad de pilotar un Boeing 747. Me encantaría repetir este año.

P. ¿Han pensado comercializar a las locuaces hormigas Trancas y Barrancas como hizo Televisión Española con los lunnis?

R. La verdad es que recibimos cientos de e-mails con esa petición, y posiblemente se haga en el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 2007