Reportaje:

Crisis total en Memphis

La nefasta marcha del equipo de Gasol echa del banquillo a Fratello

"Estamos viviendo un infierno". Con estas palabras definía Pau Gasol la situación del peor equipo de la NBA, Memphis Grizzlies, en cuyo marcador, tras 30 partidos, figuran 6 victorias y 24 derrotas. Hizo Gasol estas declaraciones tras caer su equipo en casa ante Milwaukee Bucks, en un partido en el que su hinchada dijo basta, hasta acabar abucheando a todo el equipo tras otra pobre actuación que significó la quinta derrota consecutiva del equipo y la undécima en los últimos 12 partidos.

En declaraciones a The Comercial Appeal, el principal periódico de Memphis, un Gasol muy duro no se mordió la lengua: "Es una situación dura. Las derrotas nos están afectando psicológicamente. Algo tiene que ocurrir para que este equipo pueda dar la vuelta. Es difícil definirlo así, pero es la verdad. Obviamente, algo no esta funcionando. Es parte frustración, parte vergüenza". Y repetía: "Algo tiene que cambiar de inmediato". Mientras, su compañero, amigo y también líder del equipo, Mike Miller, entonaba la misma cantinela: "Tenemos que cambiar algo. Todos en el vestuario nos sentimos mal. Es frustrante y la frustración saca lo peor de la gente".

"Vivimos un infierno y se necesitan cambios ya", dijo Gasol horas antes del despido del técnico

Al día siguiente de ver a su jugador franquicia explotar, el presidente del equipo, Jerry West, cesaba a Mike Fratello. Tal vez las palabras de Gasol fueron una coincidencia, o tal vez era lo que West necesitaba escuchar para tomar una decisión que llevaba rondando un tiempo por su cabeza.

Fratello, que terminaba contrato en junio y que se habías convertido en el entrenador con mayor numero de victorias en la historia de la franquicia, 95 por 83 derrotas, nunca gozó de la simpatía de sus jugadores, que no veían con agrado su política de rotaciones ni su actitud desafiante ante jugadores tan veteranos como Damon Stoudemire o Eddie Jones, que entendían su comportamiento como una clara falta de respeto.

Convertirse durante dos campañas seguidas en el equipo animador de la durísima Conferencia Oeste no le bastó a Fratello para ganarse la confianza del vestuario, la secretaría y la hinchada. No cruzar el umbral de la primera ronda de la play off las dos ultimas temporadas, de las que se fueron sin conocer la victoria (cayeron 4-0 en ambas rondas, que se disputan al mejor de siete partidos), y jugar de manera pausada, sin entender que la pista se puede cruzar corriendo y no caminando, pusieron los cimientos para su despido. Las derrotas y la frustración acabaron por completarlo.

La lesión de Pau Gasol con la selección española en el Mundial de Japón trastocó de arriba a abajo los planes de Fratello, que de repente se encontró ante un equipo rejuvenecido pero sin experiencia. De hecho, a modo de justificación tras su despedida, el propio Fratello llegó a señalar de forma indirecta a la lesión de Gasol como el desencadenante de la crisis que se le ha llevado por delante: "Desgraciadamente, esta temporada ha tenido un comienzo pésimo desde el verano", señaló en un comunicado en el que añadió: "Siento no haber sido capaz de encontrar el camino, por lo que entiendo la necesidad de hacer un cambio".

Durante el draft, Memphis mandó a Shane Battier, figura más importante en el vestuario que en el parqué, a Houston a cambio de los derechos de Rudy Gay, del que se esperaba algo más.

Uno de los mánager del equipo, el que se encarga de lidiar con los asuntos que afectan a los jugadores, Tony Barone Jr., se hará cargo del equipo de manera interina. Barone entrenó siete años a la universidad de Tejas A&M y seis a la de Creighton. Ésta es su primera experiencia en un banquillo de la NBA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de diciembre de 2006.

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