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Crece la discordia en la derecha francesa tras la victoria de Royal

La victoria de Ségolène Royal en las primarias socialistas ha hecho aflorar la discordia latente en la derecha gubernamental francesa. Las fuerzas chiracquistas, encabezadas por el primer ministro, Dominique de Villepin, y la titular de Defensa, Michèle Alliot-Marie, con el refuerzo del reincorporado ex primer ministro Alain Juppé (tras un año sabático por una condena por financiación ilegal del partido), discuten ya abiertamente la candidatura del presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. "Nada está decidido", dijo Villepin. "Todo está abierto", aseguró Juppé.

El efecto Royal ha puesto en evidencia dos cosas: la primera, que el Partido Socialista ha impuesto el tempo de la campaña electoral y que la UMP no tiene ahora mismo ningún arma preparada para contrarrestar este efecto. La segunda es si Sarkozy es capaz de derrotar a la candidata socialista con su estrategia de proclamar la ruptura y las bondades de la economía liberal y mirar a la extrema derecha en el campo de la seguridad y el orden. "Nunca he creído en la estrategia que consiste en ir a pescar en las aguas del Frente Nacional. Es un error", dijo Villepin. Para dejarlo claro.

La ley del ministro del Interior sobre la lucha contra la delincuencia, que la Asamblea Nacional aprobó en primera lectura el pasado 21 de septiembre, podría encontrarse ahora, cuando vuelve para su aprobación definitiva, con el veto de Villepin, poco partidario de las medidas drásticas de su ministro del Interior. En el entorno del presidente, Jacques Chirac, y en los círculos no sarkozistas de la UMP, preocupa la escasa simpatía que Sarkozy despierta entre los jóvenes.

La UMP tiene poco margen de maniobra. A estas alturas, es imposible organizar unos debates como los del PS y cambiar la fecha del 14 de enero fijada por Sarkozy para que los militantes elijan a su candidato: él mismo. Para colmo, Chirac amaga con presentarse a un tercer mandato y no desvelar sus intenciones hasta marzo.

Entrevista a Ségolène

Por otra parte, Ségolène Royal, por primera vez desde su victoria en las primarias socialistas, fue entrevistada ayer en el informativo de TF1, y no se separó del mensaje de los últimos meses. La campaña para las elecciones presidenciales será "participativa". "La política tiene que cambiar", dijo, "los franceses tienen que saber que los políticos les escuchamos".

Durante los próximos meses hasta los comicios de la primavera, Royal anunció que abrirá el programa a los ciudadanos. Su proyecto explicó, se basa en cuatro puntos: "Primero: la educación y la formación y el acceso al trabajo. Segundo: la lucha contra todas las formas de violencia, precariedad y la búsqueda de un orden justo. Tercero: el problema del poder adquisitivo y la eficacia de la economía. Cuarto: El medioambiente y el codesarrollo". Según el último sondeo que publicó ayer IFOP, Royal ganaría a Sarkozy por con el 51% en una segunda vuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de noviembre de 2006