La Gardunya será cerrada al tráfico

La reforma de la plaza de la Gardunya, situada detrás del mercado de la Boqueria, comportará la pérdida del tráfico rodado. La circulación, por tanto, se concentrará en las paralelas calles del Hospital y del Carme, en cuyos puntos de conexión con la explanada -la plaza del Canonge Colom y los jardines del Doctor Fleming, respectivamente- se construirán probablemente sendos puntos de entrada y salida del aparcamiento. Éste se ubicará en el subsuelo de la plaza y la primera planta se destinará a la actividad de carga y descarga de la Boqueria, así como a almacén de los comerciantes del mercado.

Este cambio fue ayer criticado en la comisión de urbanismo del distrito de Ciutat Vella por Manuel Ripoll, presidente de la junta de comerciantes del mercado. Ripoll denunció airadamente que la construcción del aparcamiento subterráneo ha sido decidida sin su consentimiento ni participación. Los responsables municipales respondieron que el proyecto del subsuelo aún está en estudio.

Y es que ayer lo que se discutía era la superficie de la Gardunya, a la que ayer puso imagen la arquitecta Carme Pinós. "No quería una plaza perfectamente cuadrada, sino mantener el lenguaje del Casc Antic". Para ello, Pinós ha planeado la creación de plazoletas en cada uno de los accesos a la Gardunya. En el interior serán protagonistas los árboles, "para crear un rincón de intimidad". E incluso habrá un edificio en el que recolocar a los expropiados de los terrenos que ocupará la nueva sede de la Escola Massana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de noviembre de 2006.