Reportaje:

Las lesiones lastran el mejor ataque

Tras quedarse sin Eto'o al menos hasta finales de enero, el Barça pierde ahora a Messi y Saviola

Eto'o recogió ayer el Trofeo Pichichi por los 26 goles que marcó la pasada temporada. En dos años metió 50 en la Liga. El 9 del Barça empezó su tercer curso enchufándolo todo... hasta que se partió el menisco. No está desde hace un mes y no se le espera hasta finales de enero. El problema es que, contra el Zaragoza, una entrada de Zapater le rompió a Messi el quinto metatarsiano de un pie. Hoy será operado y no volverá antes de tres meses. Ni el uno ni el otro jugarán los dos próximos partidos de la Copa de Europa y el Mundialito de clubes en Japón. Además, el Barça también pierde a Saviola. Marcó el tercer gol ante el Zaragoza con una rotura de la zona miotendinosa del bíceps femoral izquierdo. No podrá recuperarse antes de un mes o un mes y medio. "No hay alarma. La plantilla está planificada previendo la posibilidad de que pasen estas cosas", comenta Joan Laporta, el presidente del club. Frank Rijkaard dispone ahora de Ronaldinho, Gudjohnsen, Giuly y Ezquerro para la delantera. Y eso, pensando en goles, es un problema. Desde que llegó Rijkaard, los jugadores de la segunda línea apenas marcan.

"No olvidemos lo que tenemos", dice Begiristain, a quien Rijkaard no ha pedido ningún refuerzo
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"No olvidemos lo que tenemos", dice Txiki Begiristain, el director deportivo, a quien Rijkaard no le ha instado a traerle caras nuevas en diciembre: "Confiamos en que cuando llegue la hora de la verdad, tendremos de vuelta a Messi, Eto'o y Saviola. Resulta un contratiempo perderlos, pero hay efectivos de sobras para superar el problema". El cuerpo técnico, ahora, espera mayor compromiso con el gol de la segunda línea. Un dato: Koeman, en la temporada en que Cruyff fichó a Romario, marcó 19 goles entre la Liga y la Copa de Europa. El curso pasado, todo el centro del campo azulgrana metió 9. Koeman firmó el 15,07% de los goles de aquel año. Los jugadores de la segunda línea, la pasada temporada, contribuyeron sólo con el 9,1%. "En mi caso, sacaba las faltas y tiraba los penaltis. Ahora las faltas las tira Ronaldinho y los penaltis Eto'o o él", disculpa Koeman.

"Cuando tienes tanta calidad delante, es normal que sean los delanteros quienes marquen las diferencias. De no ser así, les criticaríamos, ¿no?", justifica Julio Salinas; "los centrocampistas deberían tener mayor llegada". También lo advierte Ferrer, que, como su ex compañero, sigue al equipo comentando los partidos para La Sexta: "Tal vez sea una sensación, pero antes la segunda línea llegaba mucho más, aunque los delanteros eran igualmente determinantes".

No le falla la memoria. Los números demuestran que, el año en que Ronaldo marco 39 goles, Luis Enrique anotó 17 y marcaron incluso Amunike y Guardiola. "Aquel equipo tenía muchísima calidad. Sólo hay que repasar la plantilla", refresca Sergi, que marcó un gol el curso en el que el Barcelona, con Popescu, Couto, Nadal, Abelardo y Blanc como centrales, todos marcaron goles. En total, sumaron 13 goles los defensas, un 11,6% frente al 69,6% de los delanteros, mientras que la campaña pasada los puntas festejaron el 84,7%. Por el contrario los medios marcaron sólo el 14,2%. En un 1,9% colaboraron los rivales.

"Sí, vale; la estadística está muy bien, pero la realidad es una: con esos porcentajes hemos ganado dos Ligas y una Copa de Europa. Tampoco está tan mal", zanja un colaborador de Rijkaard. Con tales argumentos, los servicios técnicos del Barça se aferran a una idea: "Para eso están los delanteros". Y recuerdan su convencimiento de que, liderados por Ronaldinho, con lo que hay, da para salir del paso sin necesidad de refuerzos. "Traer otro jugador a la larga sería un contratiempo para el vestuario. ¿Qué hacemos cuando vuelvan los lesionados?", dicen. La plantilla da, pero el medio campo no llega. Edmilson, lesionado también el domingo y que tiene para diez días, es consciente de que el equipo se ha acostumbrado a que decidan los puntas: "Soy el primero que digo que tendría que haber marcado más goles. No he metido ninguno". La evidencia es que los medios quedan lejos de los registros en la segunda Liga de Van Gaal y Rivaldo, cuando obtuvieron 40 goles, el 32,2%. Bien es cierto que en aquel equipo Luis Enrique alternó posiciones de 9 con partidos jugando como interior. Nadie en el vestuario atiende a esos datos como si fueran un problema.

Sí representa un problema para el Barça el cúmulo de bajas, a la que se añadió Iniesta. El medio, tras ser examinado de unas molestias en la rodilla izquierda, tuvo que dejar la concentración de la selección española en Madrid ante su partido amistoso de mañana contra Rumania en Cádiz. También causó baja Luis García, que arrastra una lesión muscular que ya le impidió jugar el domingo con el Liverpool.

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