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Reportaje:BATALLA LEGAL

Paul anda triste

El divorcio del 'beatle' McCartney y Heather Mills desata un terremoto legal y mediático

Paul McCartney se aferra a los pocos pilares que resisten en su agrio divorcio con Heather Mills. Días atrás, el ex Beatle paseaba por Soho Square, solo, pensativo, tristón. En la misma plazoleta londinense, su empresa de comunicación, MPL, tiene actualmente la entrada medio tapiada entre andamios de madera. Las obras quizá distraen al músico de sus problemas personales. Incluso la pelea que mantiene con el Ayuntamiento de Rye por una reforma en su granja del sur de Inglaterra parece una memez, dadas las circunstancias.

La ruptura de cuatro años de matrimonio, anunciada el pasado mes de julio, comenzó en términos cordiales, pero ya no queda un hilo de amistad o de confianza entre sir Paul y lady McCartney. "Es una fase muy difícil para mí, pero con el apoyo de los amigos y la familia lo estoy superando", ha comentado el célebre artista.

La ruptura de la pareja moviliza a despachos de abogados que ya intervinieron en el divorcio del príncipe de Gales y Lady Di

A McCartney también le queda el refugio de la música. Acaba de editar Ecce cor meum, su último trabajo para coro y orquesta y su cuarto disco clásico. En unas semanas sale Love, la banda sonora del espectáculo de El Circo del Sol montada con extractos de una treintena de temas de los Beatles.

Eran otros tiempos. En 1970, McCartney declaró su amor por su esposa Linda en Maybe I'm amazed, y al enviudar, en 1998, le dedicó un tema en solitario, Blackbird singing. En Ecce cor meum vuelve a rememorarla con una pieza inmensamente triste, Lament, compuesta para oboe y coro. Los que siguen de cerca su nutrida y variada carrera no descubren, en cambio, huellas de la relación con Heather Mills en sus composiciones recientes.

Pero la sombra de Linda McCartney planea sobre el proceso de divorcio. El diario Daily Mirror ha desvelado la existencia de unas cintas de audio en las que Linda habla de los altibajos en sus 29 años de matrimonio con Paul. "Son dinamita. Una confesión privada y emocional en la que Linda se desahoga de sus problemas", asegura el tabloide, que cita declaraciones anónimas. Según la misma fuente, sir Paul ha conseguido paralizar, al menos temporalmente, la divulgación del contenido de la colección de cintas, un total de 15, que contienen el equivalente a unas 20 horas de conversación.

Otros rotativos británicos insinúan que Heather Mills se apoyará en estas grabaciones o en declaraciones del hombre que las conserva, Petex Cox, un viejo amigo de Linda y coautor de un libro de recetas vegetarianas. A la ex modelo le vendría al pelo desacreditar el anterior matrimonio de su marido, uno de los más estables y armoniosos de la historia del rock and roll, según el entorno de sir Paul.

Las partes enfrentadas mantienen un silencio relativo. Ambos han contratado los servicios de letrados pertenecientes a despachos que destacan por su alto pedigrí. Sir Paul ha recurrido a Fiona Shackleton, la abogada que defendió al príncipe de Gales en su divorcio de la Princesa Diana, una década atrás. Lady McCartney ha contratado a Anthony Julius, quien obtuvo 17 millones de libras (unos 25 millones de euros) para Lady Di en el mismo proceso.

Por lo pronto, el abogado de Mills ha interpuesto querellas contra dos periódicos británicos, The Daily Mail y The Evening Standard, ambos del grupo de comunicación Associated New Media, por publicar comentarios "falsos, dañinos y tremendamente ofensivos". Son los rotativos que adelantaron el contenido de los documentos legales con las explosivas alusiones contra sir Paul. La abogada de McCartney, por su parte, demandará al mismo grupo de comunicación por un artículo aparecido en el Evening Standard el pasado 20 de octubre, titulado Where is Mr. Nice Guy now? (¿Dónde está ahora el chico bueno?). El sensacionalista The Sun puede verse en las mismas, por difamación o intromisión en la vida privada de la ex modelo.

La batalla legal tiene una relación intensa con la que se libra en la prensa porque, según documentos relacionados con el divorcio y filtrados a los medios informativos, la imagen del ex Beatle no casa con la realidad.

De acuerdo con los datos filtrados, Heather Mills acusa a su marido de violencia doméstica, consumo de drogas o exceso de alcohol. Alega sensibilidad nula con las complicaciones de su discapacidad desde que perdió una pierna en un accidente de tráfico. E incluso sugiere que Paul tiene celos de la hija de ambos, Beatrice, quien cumplió tres años el pasado fin de semana, aunque la pareja declaró una breve tregua y los dos se reunieron para la fiesta de cumpleaños. Aunque llegaron separados y se fueron cada uno por su lado, algunas publicaciones aseguran que ambos dejaron atrás sus diferencias durante 90 minutos e incluso "charlaron amistosamente, por el bien de Beatrice".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de noviembre de 2006