Reportaje:

Carles Santos descubre su faceta literaria

El compositor y músico presentó ayer en la Fundación Miró 'Textos escabetxats'

Ayudado por el carácter iconoclasta de sus espectáculos y su innegable capacidad para sorprender, el músico Carles Santos ha conseguido la fidelidad de un público que sigue regularmente sus espectáculos. Sin embargo, cuando el pasado 30 de junio la Fundación Miró inauguró la exposición retrospectiva dedicada a su obra, los responsables de la institución no podían imaginar la gran acogida que recibiría la iniciativa, presentada con el título de Carles Santos. Visca el Piano!

Lo confesaba ayer Rosa Maria Malet, directora de la fundación, al ofrecer las cifras de asistencia: 200.000 personas han visitado ya la exposición, que acaba el domingo. Como acto anticipado de clausura, la fundación acogió ayer la presentación de Textos escabetxats, (March Editor), el primer libro que recoge la dimensión literaria del creador de Vinarós. Durante el acto, Santos leyó algunos escritos y ofreció un fragmento de la ópera de pequeño formato El fervor de la perseverança, que se estrena el 23 de noviembre en el Lliure.

Textos escabetxats reúne artículos de procedencia diversa. Algunos corresponden a canciones y fragmentos de texto de sus espectáculos; hay también escritos para conferencias y apuntes previos para algunas de sus obras. A decir de Vicenç Altaió, autor del prólogo del libro, son textos "punzantes, insólitos, osados, profanos, experimentales en las formas y en los géneros". Y en todos ellos destaca la búsqueda del ritmo: "en él no hay literatura sin música", señaló Altaió.

Obsesión

En uno de los primeros textos, el propio autor describe de un modo muy poético su concepción del mundo como una obsesión por las cuentas. "De un texto me interesa más contar, pesar y medir sus componentes que los contenidos tradicionales Es una enfermedad que seguramente tiene un nombre. Y de este nombre me interesa, por encima de todo, las letras que tiene. Comer paella es para mí una actividad compleja. Tengo que contar todos los granos de arroz antes de poderlos comer", se sincera, intacta la carga humorística que siempre acompaña su trabajo.

El libro se abre y se cierra con la transcripción de sendas partituras, compuestas, respectivamente, por Bach y por John Cage. Según Altaió, las publicaciones del músico experimental son de algún modo un referente para entender el tipo de libro que es Textos escabetxats. Los textos que lo componen se agrupan en tres partes. Tras poner de manifiesto su obsesión por contar y medir, se dedica a cuestionar la vanguardia "porque se ha convertido en académica", remarcó el autor del prólogo, y finalmente "vuelve a su biografía para poner patas arriba las instituciones de orden: el Estado, la religión y la familia".

Manuel Guerrero, comisario de Carles Santos. Visca el Piano!, señaló que la publicación del libro se enmarca en "la voluntad de dar a conocer la dimensión del Carles Santos global, múltiple, que trabaja en distintos campos". Con ese espíritu se diseñó la exposición que ahora se cierra. Por el camino han quedado otros proyectos, que Guerrero espera ver completados algún día. Por ejemplo, la reedición de todos sus discos, una iniciativa en la que la SGAE parece dispuesta a colaborar. "Queda pendiente también la edición en DVD de la vertiente cineasta de Carles Santos", recordó el comisario.

Lo que sí parece probable es que, tras cuatro meses en la Fundación Miró, la exposición inicie una itinerancia por otras ciudades. De momento hay conversaciones para mostrarla en Valencia entre febrero y abril de 2007. A iniciativa del Institut Ramon Llull, en otoño podría verse en Berlín en los actos paralelos a la presencia de Cataluña en la feria de Francfort.

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