Reportaje:

Alonso desconfía

Pese a su ventaja, el piloto español recela del circuito brasileño, donde sufrió un accidente

Aunque Michael Schumacher anunciara que el título de pilotos está decidido, ni Fernando Alonso ni su equipo, Renault, quieren bajar la guardia ante la última y decisiva cita. Tras romper el motor en Japón, el piloto alemán debe esperar un milagro para arrebatar el segundo título al español: ganar y esperar que Alonso no puntúe en Brasil. "Es cierto que las cosas se nos han puesto de cara y que todo parece muy fácil", reconoce Pat Symonds, jefe de ingeniería de Renault, a quien el asturiano pidió la máxima exigencia. "Sin embargo, no vamos a relajarnos. Sabemos que Ferrari luchará hasta el último momento y que debemos estar muy atentos a todos los detalles porque a Fernando aún le falta un punto y nosotros seguimos luchando por el título de marcas".

Que la escudería italiana no ha lanzado todavía la toalla es evidente. Lo dijo su presidente, Luca di Montezemolo: "El título de pilotos se jugará hasta el último metro de la carrera de Brasil". Lo ratificó todo el equipo técnico, que durante las últimas horas ha estado buscando el motivo que provocó la rotura de motor de Schumacher, la primera en los últimos seis años, y preparándose para hacer un doblete en Brasil que les permitiera seguir optando al título de marcas. Renault les lleva ahora nueve puntos, o sea que, además de eso, necesitarían un mal resultado de la escudería francesa. "No sabemos todavía la causa de la rotura", confiesa Chris Dyer, ingeniero de pista de Schumacher. "Lo estamos analizando, pero intentaremos haber resuelto todos los problemas para Brasil".

En la última reunión de ingenieros de Ferrari se esgrimieron algunas posibles causas, como un problema en un pistón o en algún elemento de la parte alta del motor. También se especuló con la posibilidad de que alguna pieza del coche de Christian Albers -que dejó la pista llena de pequeños elementos de su parte trasera- causara desperfectos en el de Schumacher, especialmente en el radiador. Los bólidos de F-1 llevan radiadores muy pequeños porque se refrigeran gracias a la gran cantidad de aire que entra cuando están corriendo. Pero las paradas en boxes pueden producir cierto recalentamiento del motor. Schumacher lo rompió tras su segunda parada en boxes. "No lo sabemos", corroboró Ross Brawn, director técnico del equipo. "Pero debemos ser realistas. Estamos en esta situación por muchas razones, no sólo por ésa. Tuvimos un mal inicio de temporada y conseguimos remontar en parte también porque Alonso sufrió una rotura de motor en Monza: las cosas suben y bajan y así hay que aceptarlo". En Malaisia, el segundo gran premio del año, Ferrari rompió cuatro motores -incluyendo el del Red Bull de Coulthard- por un problema congénito de los pistones. En alguna carrera los Ferrari tuvieron que bajar las revoluciones pero el problema se resolvió.

Hoy, los de Maranello iniciarán una sesión de entrenamientos en Jerez a los que tiene previsto asistir Schumacher, recién llegado de Suzuka. Alonso, en cambio, anunció que no viajará a Silverstone, donde Renault ensayará los próximos dos días. "Trabajaremos a fondo con los dos motores que tenemos y buscaremos más la fiabilidad que las prestaciones", indicó Symonds. "No necesitamos ganar la carrera, pero sí acabarla". En 2003, Alonso sufrió en el circuito de Interlagos una mala experiencia. Tras 54 vueltas chocó contra un neumático del coche de Mark Webber -que había sufrido un accidente- y se estrelló contra la valla. Fue el tercero pero tuvo que ser hospitalizado aunque sus lesiones no fueron graves. Aquel mismo año, Schumacher se accidentó algunas vueltas antes. "Brasil es un circuito muy difícil y exigente", reconoce Alonso. "Tiene baches, vas siempre pisando pianos y el motor sufre mucho. Deberemos estar todos muy al tanto y estar concentrados toda la carrera. Aunque las cosas pintan bien". El español no ha ganado nunca en Interlagos pero el año pasado ganó allí el título.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 09 de octubre de 2006.

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