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Reportaje:Fútbol | Cuarta jornada de Liga

Bienvenido Deco

Los azulgrana agradecen el carácter y el juego dinámico de un jugador que siempre se hace notar

Entre los convocados para el partido contra el Valencia no están Thuram ni Motta, pero figura por primera vez Saviola. Ante un calendario muy exigente, los jugadores van y vienen, como es costumbre en una política de rotaciones. Hay un futbolista, sin embargo, que parece universal, siempre presente fuera y dentro del campo, y se llama Deco.

Deco ha vuelto. Titular en todos los partidos desde el inicio de la que es su tercera temporada en el Barça, por su acierto en la Supercopa española -marcó dos goles- y su sensacional encuentro con el Bayern en el Gamper, comentaristas y aficionados han hecho verdad de una sensación: Deco vuelve a ser el que era, el gran centrocampista está de vuelta. Una valoración de la que reniegan sus compañeros. "Deco nunca se fue, la temporada pasada siempre estuvo cuando el equipo le necesitó", asegura Márquez. Lo corrobora Xavi: "Me pidió la pelota tantas veces el año pasado como en su primera temporada".

"Cuando ya tiene el partido hecho, sigue arriesgando", dice Begiristain del portugués

Atendiendo a las estadísticas, es cierto que Deco participó casi los mismos minutos en su primera temporada en el Barça que en la segunda. Las estadísticas dicen que jugó casi lo mismo: 42 partidos en la 2004-05; 40 la pasada. Deco es un jugador dinámico y participativo. De acuerdo con diferentes estudios, Deco, Xavi e Iniesta recorren una media superior a seis kilómetros por partido. Sólo un delantero como Eto'o se acerca a esos registros.

A un partido de sumar 80 participaciones en las competiciones europeas, a Deco no le ruboriza reconocer que el año pasado no empezó bien la temporada. Pero matiza: "No estuve bien al inicio, pero acabé jugando a buen nivel. Pasé por momentos mejores y peores, supongo que igual que el equipo". Nunca ha negado que los problemas personales marcaron los dos primeros meses de la pasada campaña: "Por mucho que trates de imponer tu profesionalidad, no dejas de ser una persona y hay cosas que afectan al rendimiento", confirma. Tiene una buena teoría que justifica la sensación de los aficionados que creen que su mejor año fue el primero: "Cuando llegas, todo lo que das es nuevo, la gente te conoce menos y entra en juego la sorpresa. La segunda campaña cambia el valor de lo que haces porque ya lo han visto antes".

"No le falta razón", conviene Txiki Begiristain, que añade: "Esa sensación la hemos tenido todos". Para el director deportivo del club, el único problema de Deco está claro: "Otro, si no está fino, hace lo justo. Él no; él tira un caño, lo falla y busca otro. Nunca se esconde, por eso es el rey en tirar los minutos basura". Txiki se explica: "Deco, cuando ya tiene el partido hecho, sigue arriesgando. Sus primeros 80 minutos suelen ser mejores que los últimos 10 porque, en ese afán de querer más, arriesga lo mismo aunque esté mas cansado". "No sé jugar de otra manera", se sincera Deco. Una manera de jugar que según Xavi le va a venir bien incluso a la cantera del Barça. "Saldrán centrocampistas con más garra, porque tienen un nuevo espejo en el que fijarse", asegurá el volante que en su día buscó a Guardiola como referencia.

El peso de Deco en el equipo va más allá del campo, donde Messi le reconoce muy mandón: "Siempre habla. ¿Qué me pide? Si no tapo la salida del lateral, se enfada mucho". "Es un ganador, un tipo mentalmente muy fuerte", le reconoce Eusebio, que si busca comparación, la encuentra: "A ratos me recuerda a Bakero: siempre le salía la vena ganadora, siempre quería más, incluso en los amistosos". Neeskens, que renuncia a compararle con otro futbolista: "Es imposible encontrar tanta calidad en un jugador con su mentalidad y su capacidad de trabajo", asegura que Deco marca las diferencias entre el Barça y el resto de los equipos.

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