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Reportaje:Remo

Castro 'vuela' en La Concha

'La Marinera', con el mejor tiempo en 112 años de regatas en San Sebastián, logra su tercera Bandera, y Astillero, que participó por orden judicial, es segunda

La Marinera de Castro Urdiales (Cantabria) logró izar por tercera vez en su historia la Bandera de La Concha tras realizar una soberbia remada en la bahía de San Sebastián, con récord de las 112 ediciones anteriores incluido. A pesar de la brillantez demostrada dentro del agua por las traineras, esta competición quedará marcada para siempre por la polémica. La embarcación de Astillero, a la sazón segunda tras Castro, compareció en San Sebastián por un mandato judicial.

De no mediar los juzgados, los cántabros, campeones del pasado año en la Liga de traineras, no hubieran podido participar puesto que sobre ellos pesa la sombra del dopaje precisamente desde la Bandera del pasado año. Entonces, los catorce remeros de la San José recibieron una autorización oficial para medicarse con sustancias prohibidas. Sin embargo, dos semanas después de La Concha, un control antidopaje convertido en interrogatorio y auspiciado por el Gobierno vasco, supuso la puesta en marcha de lo que en Astillero se considera una persecución.

Durante este año, la embarcación cántabra ha visto cómo la justicia ha condenado a la trainera y a sus remeros a sanciones deportivas y económicas (dos años de suspensión para remar en el País Vasco y 6.010 euros de multa) por no pasar el control antidopaje preparado en Fuenterrabía en septiembre pasado. Excluidos de la Liga San Miguel, la primera división del remo con participantes vascos, gallegos y cántabros, Astillero tenía ayer la gran oportunidad de redimirse mediante una victoria. El club parecía haber pasado lo más difícil: remar en San Sebastián. El pasado 31 de agosto, el Gobierno vasco trató de impedir que el club participara en las tandas de clasificación alegando que los remeros no habían pagado la multa, lo que contravenía una orden judicial que permitía que Astillero bogase como invitado. En San Sebastián se llegó a temer por la regata, que en 127 años de historia sólo se ha suspendido por la Guerra Civil y durante una década a principio de siglo.

Sin embargo el mandato sirvió y Astillero remó la pasada semana, obteniendo la clasificación con el segundo mejor tiempo, a seis segundos del vencedor de la primera jornada, Castro. Ayer (la trainera vencedora es la que invierte menos tiempo sumando los resultados de ambos domingos de competición), Astillero no pudo lograr el indulto deportivo.

La San José salió disparada en un sprint épico para tratar de remontar los seis segundos de desventaja acumulados durante la primera regata. Castro, la favorita, parecía perder comba cuando a mediados del primer largo regalaba tres segundos. Sin embargo, los de Castro supieron rehacerse y, sobre un mar plano como un plato, comenzaron una progresión espectacular. La Marinera hizo valer su calidad y supo mantener una remada casi increíble, hasta conseguir una ventaja de cinco segundos en la meta, ya casi sobre la arena de la playa.Castro paró el cronómetro en 18m59,94s, el mejor tiempo de toda la historia de la competición y la primera vez que una trainera consiguió bajar de 19 minutos en los más de 5.550 metros de regata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006