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Reportaje:Fútbol | Segunda jornada de Liga

Puyol, cinco años sin calentar banquillo

El capitán del Barça, relegado por Thuram ante Osasuna, no era suplente en un partido oficial desde septiembre de 2001

"¿Puyol en el banquillo?" se preguntaban incrédulos los aficionados a medida que iban llegando al Camp Nou para presenciar el estreno del campeón en casa contra Osasuna. Demasiado tiempo viendo su melena sobre el campo como para creerse que iba en serio, que el capitán se sentaba en el banquillo. Pero sí, Puyol se pasó los 90 minutos del partido con los suplentes. "La verdad, resultó muy extraño tenerle al lado" reconoció ayer por la mañana, terminada la sesión preparatoria en La Masía, uno de los habituales suplentes.

Pocas veces el banquillo del Camp Nou había generado tantas sensaciones extrañas como el sábado. A la presencia del central, se sumaba la ausencia del masajista Ángel Mur, por vez primera en 33 años, y también la del eterno utillero, Chema Corbella, baja por un problema de salud. El atípico cuadro lo completaba la figura de Puyol, sentado a la espalda del doctor Ricard Pruna, que también reaparecía tras dos años de ausencia. Puyol ya no es intocable

Aunque bien lo parecía. En enero pasado, cuando el Barça visitó Zaragoza para jugar un partido de Copa y Rijkaard decidió dejarlo en casa, puso fin a 34 partidos oficiales seguidos como titular. No sin discutir: "No me dejes fuera", le había pedido al técnico, que fue criticado por su decisión ya que el Barça acabó aquel partido goleado (4-2), resultado que le costó la eliminación al conjunto azulgrana.

Puyol llevaba cinco años sin ejercer de suplente en el Barça. Fue la temporada 2001-02, en Anoeta. Aquella tarde, Charly Rexach, el entrenador, prefirió alinear en defensa a Coco, Anderson, Frank de Boer y Sergi. Desde entonces, siempre que le convocaron, fue titular. En las ocho temporadas que lleva en el primer equipo, acumula 207 partidos y sólo causaba baja por lesión, sanción, o cuando le tocaba descansar.

"Puyi sigue siendo nuestro capitán", recordó Rijkaard tras ganar a Osasuna intentando no rebajar ni un grado la jerarquía de Puyol en el equipo y la plantilla: "Sucede que venía de jugar dos partidos con España y que la plantilla es amplia. Por eso preferimos que jugara otro", matizó su ayudante, Johan Neeskens, desdramatizando la decisión del jefe. Futbolista de un excelente despliegue físico, Puyol lleva mucho trajín desde del Mundial, la pretemporada tampoco ha ayudado a su preparación por los continuos viajes y el capitán necesita sentirse en plena forma.

Aún cuando podía necesitar un descanso, la pregunta que se plantea la crítica es si no hubiera sido mejor darle descanso y no convocarle, como ha ocurrido con jugadores como Ronaldinho y Deco, a sentarle en el banquillo. Y más cuando siempre que el capitán había ido convocado, salía al campo.

El beneficiado fue Thuram. El francés jugó su primera partido de Liga en el Camp Nou y no podía ocultar su emoción: "Fue un debut muy emotivo", desveló el zaguero, de 34 años, que desde su llegada ha conectado con la afición de tal manera que sólo necesitó tocar la pelota para recibir el aplauso de la hinchada. "Me aplaudieron al confundirme con Eto'o", bromeó ayer el galo, que tuvo una actuación muy solvente (recuperó 13 balones y no perdió ninguno) después de coordinarse muy bien con Márquez, Edmilson ("nos entendimos en francés porque ambos habían jugado en Francia") y Zambrotta ("hablamos en italiano"). "No sentí más responsabilidad por jugar en el puesto de Puyol", acabó. "Un jugador nunca tiene la responsabilidad del otro sino que debe jugar por él y hacer lo mejor para el equipo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006