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BAA, filial de Ferrovial, se opone a ceder algunos de sus aeropuertos como reclaman las aerolíneas británicas

El gestor de aeropuertos británico British Airport Authority (BAA) se defiende de las peticiones de división de sus aeropuertos que han realizado algunas aerolíneas que operan en Reino Unido. La empresa, propiedad de la española Ferrovial, ha presentado sus alegaciones al estudio que realiza el regulador británico de aeropuertos para analizar si es necesario realizar un cambio en el sector. BAA rechaza la petición que realizaron la semana pasada las aerolíneas British Airways y Ryanair, según informó ayer la compañía afectada.

La mayor empresa de gestión de aeropuertos del mundo es propietaria de los aeropuertos londinenses de Heathrow -el mayor de Europa por número de pasajeros-, Gatwick y Stansted, de los escoceses de Glasgow, Edimburgo y Aberdeen, y del aeródromo de Southampton, en el sur de Inglaterra. Además, BAA, por la que Ferrovial pagó 15.000 millones de euros el pasado junio, gestiona o tiene participaciones en instalaciones aeroportuarias de Australia, Italia, Hungría y Estados Unidos.

Una estructura de la propiedad "más fragmentada socavaría las inversiones de vital importancia que se necesitan para aumentar la capacidad de los aeropuertos", comentó BAA. A su juicio, el regulador debe tener en cuenta "los intereses reales de los consumidores".

"Comprendo totalmente por qué las aerolíneas quieren debilitar a los operadores aeroportuarios y lograr un mayor control sobre los precios y las inversiones en los aeropuertos donde ellos tienen posiciones de poder", comentó el director ejecutivo del gestor de aeropuertos, Stephen Nelson. "Algunas compañías [en referencia a British Airways y Ryanair] quieren romper BAA e imponer una mayor regulación de los precios".

El ejecutivo señaló que "el mayor problema al que se enfrentan los viajeros en Reino Unido es la falta de capacidad aeroportuaria". Y añadió que un fracaso de la solución de este asunto "generará aglomeraciones, clientes decepcionados y una pérdida importante para la economía nacional".

"Cóctel venenoso"

Para Nelson, las propuestas de las aerolíneas son un "cóctel venenoso" para los clientes y una amenaza que podría retrasar "el programa de inversiones de BAA para transformar los aeropuertos de Londres, mediante proyectos como la terminal 5 de Heathrow".

No obstante, el gestor de aeropuertos reconoce que la situación actual no es perfecta y celebró que el regulador británico esté preparando un informe. Si bien, añadió que espera un estudio "basado en pruebas reales". Las autoridades deben tener en cuenta que la compañía propiedad de Ferrovial "ha efectuado un buen trabajo en términos de seguridad, capacidad, calidad del servicio y precios".

Tanto British Airways como Ryanair habían solicitado la semana pasada al órgano regulador británico la división de la propiedad de los aeropuertos londinenses de Heathrow y Stansted, el primero y el tercero más grandes de la capital inglesa respectivamente, en los que ellas tienen sus bases de operaciones: British Airways en Heathrow y Ryanair en Stansted. Easyjet, otra firma de vuelos baratos, también pidió cambios en la regulación, aunque no expresamente la división de BAA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de septiembre de 2006