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Crónica:TENIS | Open de Estados Unidos

Feliciano López recobra la confianza

Tras un curso para el olvido, Feliciano López parece haber recobrado la confianza. Dio los primeros avisos de que algo estaba cambiando en julio, cuando fue subcampeón en Gstaad (Suiza). Antes, el tenista toledano, que en septiembre cumplirá 25 años, encadenó 17 torneos cayendo mayoritariamente en las dos primeras rondas. Las cosas no se enderezaron con la llegada de la hierba, su mejor superficie, y empeoraron al ser eliminado a la primera en Wimbledon.

Estaba claro que había tocado fondo. Su clasificación mundial no engañaba: 77º. Pero en Gstaad se rehizo. Perdió la final contra el francés Richard Gasquet, pero en el camino dejó a gente del calibre del croata Ivan Ljubicic. Y ayer, en Nueva York, aquella victoria en tierra batida le sirvió como modelo para salvar el primer envite del Open de Estados Unidos y mirar con cierto optimismo su futuro. De forma sorprendente, volvió a ganar a Ljubicic, el número tres, por un triple 6-3.

"No está mal comenzar con este tipo de triunfos", afirmó López, que mantuvo siempre un altísimo nivel con su saque; "sabía que volver a mi mejor juego era cuestión de confianza. Iba a por todas. Creo que el cuadro se me abre y debo aprovechar la oportunidad". Su próximo rival será el suizo Marco Chiudinelli, el 305º del mundo, que eliminó a Fernando Vicente.

Para Tommy Robredo la cita norteamericana supone también una inyección de moral porque la ha afrontado desde la mejor posición de su carrera: la quinta. A sus 24 años, no falló en su primer partido y se impuso al brasileño Flavio Saretta por 6-2, 6-1 y 6-2 constatando la confianza que tiene en su juego y que, habitualmente, le lleva a ganar a los jugadores con mejor puesto que él, aunque ahora son ya muy pocos. "He aprendido a trabajar duro para elevar mi nivel y no impacientarme cuando las cosas no salen como uno espera", comentó. La explosión de Robredo se produjo este año en la tierra batida al ganar su primer masters series en Hamburgo. Luego, tras Wimbledon, fichó a un nuevo entrenador, Jordi Vilaró. Ahora se enfrentará al surcoreano Hyung-Taik Lee (70º).

Mientras tanto, Rafael Nadal vio aplazado anoche su duelo con el australino Mark Philippoussis a causa de la lluvia.

Lo que dio lustre a la apertura de la competición fue el debut del ídolo local, Andre Agassi, que, a sus 36 años, ha anunciado su retirada el mismo día que quede eliminado de un torneo al que ha acudido ininterrumpidamente durante los últimos 21. Agassi perdió la primera manga y remontó luego un 0-4 en la tercera antes de imponerse al rumano Andrei Pavel por 6-7 (4-7), 7-6 (10-8), 7-6 (8-6) y 6-2 en tres horas y media. "Sentí muchas emociones, pero quise centrarme en el partido y no dejé que el corazón pudiera a mi mente", concluyó Agassi, filmado por su esposa, la ex tenista alemana Steffi Graf. Hoy, contra el chipriota Marcos Baghdatis (8º), lo tendrá difícil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de agosto de 2006