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Un desastroso equipo de fútbol sala protagoniza el segundo telefilme de Enric Folch

Fútbol, inmadurez e insatisfacción son los tres ingredientes del cóctel explosivo que da origen a Presuntos implicados, la nueva película para televisión del director catalán Enric Folch, coproducida por TV-33, la valenciana Canal 9, Zip Films y Dacsa Producciones. El telefilme tiene como protagonistas a una pandilla de treintañeros insatisfechos que juegan en un desastroso equipo de fútbol sala. Liderado por Víctor, papel interpretado por Xavi Mira (Jet Lag), el equipo cuenta también con Ricard (el actor Xavi Coromina de La caja 507), Berni (Ivan Massagué, El cor de la ciutat), Félix y Ramón (Pau Dura y Jordi Sánchez, ambos de Plats bruts).

Un día, tras sufrir la enésima humillante derrota, deciden jugar una broma pesada a Santi, el guapo y triunfador capitán del equipo ganador, interpretado por William Miller, el novio hippy de Cuéntame cómo pasó (TVE-1), quien ya trabajó con Folch en su primer telefilme, titulado Tempus fugit. Pero la cosa se les va de las manos, y demasiado cobardes para dar la cara deciden intentar arreglar el lío a su manera. Hasta aquí la premisa de una tragicomedia protagonizada por personajes en los que es fácil reconocerse, y cuya incompetencia futbolística sirve de metáfora de su incapacidad para labrarse el futuro que desean.

"Lo que va pasando en los partidos es un espejo de lo que sucede en la historia. Los personajes intentan arreglar la situación con sistemas cada vez más surrealistas, hasta que de cierta forma lo logran y de paso consiguen también mejorar sus vidas. Sin embargo, a diferencia de lo que pasaría en una película americana, ni se convierten en buenos futbolistas ni en triunfadores", explica Folch en una pausa del rodaje, que empezó el 17 de julio y acabará el 1 de septiembre. Ahora se pasa las noches grabando las escenas de los partidos en el campo del Mailand Futbol Club de la Vall d'Hebron, y los actores empiezan a acusar a la falta de entrenamiento. Ivan Massagué luce una abultada rodillera y Jordi Sánchez no duda en admitir que le duele todo el cuerpo.

Excluido el director, jugador juvenil de fútbol sala, nadie de este universo exclusivamente masculino parece muy interesado en este deporte. Las mujeres (Mireia Aixala, Maria Almudever y Leticia Dolera) aparecen sólo de forma tangencial como novias o ex. "Son las que ponen el sentido común. No tienen mucho protagonismo, pero sí un papel importante", afirma Xavi Mira, convencido de que la situación se podría dar en la realidad, "pero seguro que no saldría tan bien". "Es una peli de hombres en el sentido triste", añade Pau Dura. "Es una historia seria y creíble, contada con sentido del humor", concluye Sánchez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de agosto de 2006