El parque natural del Turia choca con obras públicas ya planificadas

El nuevo parque natural del Turia creado la semana pasada por la Generalitat, con una extensión de 4.480 hectáreas repartida en nueve términos municipales, choca con infraestructuras planificadas por diversas administraciones, algunas rodeadas de polémica, como el segundo by pass de Valencia.

Una de las obras afectadas es la de la presa de Vilamarxant, pensada para evitar riadas en Valencia y que incluyó el anterior Gobierno del PP en el anexo de obras del Plan Hidrológico Nacional. Sin embargo, el consejero de Territorio y Vivienda, Esteban González Pons, pidió hace unos días al Gobierno que anulara el proyecto, mientras que el consejero de Infraestructuras, José Ramón García Antón, matizó ayer que su departamento hará estudios técnicos para "compatibilizar" esta presa con la protección del nuevo parque. Preguntado al respecto, el director general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, respondió ayer en Alicante que "estudiará" la petición del Consell, si bien recordó que con la presa se crearía un embalse "que estaba previsto que fuera una pieza clave en la lucha contra avenidas". "La primera preocupación del Ministerio de Medio Ambiente es proteger a la población y a los bienes frente a fenómenos de lluvias torrenciales", dijo Palop, que se declaró dispuesto en "lo posible" a que el proyecto tenga "acomodo" con el parque.

Carreteras

El nuevo parque también entra de lleno en el debate en torno al nuevo by pass de Valencia, una obra competencia del Ministerio de Fomento. El Ayuntamiento Paterna, gobernado por los socialistas, entidades cívicas y partidos como Els Verds han exigido que la vía no atraviese la localidad y el bosque de La Vallesa, incluido en el parque natural del Turia.

El secretario de Medio Ambiente del PSPV-PSOE, Francesc Signes, destaca otra obra prevista por la Generalitat que se verá afectada por la declaración del espacio protegido, la carretera CV-50 de Llíria a Alzira, con algún tramo hecho y planificada en el Plan de Infraestructuras Estratégicas (PIE) del Consell. La CV-50 debía cruzar el río Turia por Vilamarxant y dos barrancos constituidos en corredores verdes, indicó Signes. El parque del Turia, además, entra en contradicción con la decisión de la Generalitat de reservar el suelo por el que debía transcurrir el derogado trasvase del Ebro. El PP defiende que ese hipotético tramo del trasvase discurriría en túnel.

Para Signes, la descoordinación entre la declaración del parque y estas obras evidencia "la falta de coherencia en las decisiones políticas del Consell y la incapacidad de Camps para dirigirlo". El responsable socialista de Medio Ambiente planteó posibles "presiones" a propietarios de parcelas en el parque para su venta, ya que sus terrenos de zona verde podrían servir como compensación a recalificaciones urbanísticas. Signes, finalmente, criticó el hecho de que González Pons reuniera el lunes sólo a los alcaldes y portavoces del PP afectados por el parque. El consejero anunció que comparecerá en las Cortes.

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