Reportaje:TOUR 2006 | Terrible mazazo para el ciclismo

"Mejor segundo y sin positivo"

Pereiro, posible ganador del Tour, se muestra consternado por la "pésima noticia para el ciclismo"

Después de muchos días de celebraciones continuas, en Mos (Pontevedra), donde reside Óscar Pereiro, ayer se respiraba prudencia. La gente seguía con su vida diaria, pero en el trabajo, en el interior de las casas y en las terrazas de los bares no se hablaba de otra cosa: Floyd Landis ha dado positivo y esto convierte a Óscar en virtual ganador del Tour. Pero nadie quería precipitarse. La consigna era esperar a que se confirmase, y mientras tanto contener la euforia.

Ayer por la mañana, cuando el rumor de que Floyd Landis había dado positivo en el Tour iba tomando cuerpo, José Miguel Echávarri, mánager del Caisse d'Épargne, llamó al ciclista gallego, quien, a diferencia de los otros protagonistas del Tour había renunciado a los muy jugosos critériums post Tour y había comenzado en Mos su preparación para la Vuelta. "Me fastidiaría que el positivo fuera de Floyd", le dijo Pereiro, sereno, a su director. "Me fastidiaría sobre todo porque sería una pésima noticia para el ciclismo".

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Por la tarde, cuando ya el Phonak había confirmado el positivo de su corredor estadounidense, Echávarri, preocupado por si una excesiva euforia externa, el entorno, los medios, el pueblo, hiciera perder los papeles a su corredor, volvió a telefonearle. "Le quería decir que tuviera mucho cuidado, que siempre fuera respetuoso con todo y que ni loco se dejara fotografiar con un maillot amarillo", dijo Echávarri. "Pero no hacía falta ni decirle nada. Igual que me sorprendió que fuera el primer corredor protagonista del Tour que conozco capaz de renunciar a los critériums, la serenidad y la madurez con la que reaccionó al positivo de Landis también me maravilló".

Pereiro, que se entrenó varias horas alrededor de su pueblo, le dijo a Echávarri que no se le había pasado por la cabeza lo de ponerse el maillot amarillo. "Sigo siendo el segundo, y prefiero ser segundo a que se confirme el positivo", le dijo. "Al margen de lo que digan los despachos he hecho segundo con los pedales y no puedo pensar otra cosa".

Pereiro apenas se dejó ver ayer por Mos. Los periodistas cayeron a cuentagotas por su barrio en busca de algunas palabras del posible nuevo ganador. Pero su hermano Jonathan indicó a uno tras otro que Óscar no haría declaraciones. Desde la terraza del Bar Casa Panadeiro, sede de la peña del ciclista, Jonathan Pereiro atendió con ironía y nerviosismo a los periodistas y curiosos, a los que llamaron por teléfono y a los que se acercaron en persona a interesarse por la nueva situación: el hasta ahora segundo clasificado se puede convertir en vencedor del Tour. Se nota que tiene una sensación extraña en el cuerpo, la de una victoria a la vista que se produce cuando ya no era esperada y en unas circunstancias desagradables. Para Jonathan "es algo que no se puede celebrar, porque no dejaría de ser una victoria con un lado amargo y una situación triste para el ciclismo, para Landis y también para Óscar". "Yo no creo que vayamos a hacer una nueva fiesta, si acaso los de la familia brindaremos en la intimidad", apostilló.Tiene claro que ganar la prueba ciclista más importante del mundo es algo muy grande, pero repite una y otra vez que para él, para la familia y para la gente de Mos, Óscar ya era un campeón después de su actuación en este Tour.

El pasado lunes, el ciclista gallego se volvió a vestir con el maillot amarillo en el pabellón deportivo de la localidad, que lleva su nombre. Allí fue aplaudido a rabiar por sus vecinos y vecinas, orgullosos del mosense más famoso de la historia. Ayer las pancartas aún colgaban de la plaza del barrio, muy cerca de la casa de la familia, pero nadie se atrevió a brindar con champán y la peña ciclista que lleva su nombre no tiene prevista ninguna nueva celebración, por lo menos hasta que no haya una confirmación oficial.

La alcaldesa de Mos, María Jesús Escudero, es también amiga de la familia Pereiro Sío. Como la mayor parte del vecindario, considera que "hay que ser cautos y esperar el resultado del contraanálisis. Es una pena que esto suceda, porque es un golpe duro para el ciclismo. Pero, de confirmarse el positivo de Landis, me alegraría muchísimo por Óscar, se lo merece por lo mucho que ha trabajado".

En el mismo valle en el que se encuentra enclavado Mos está también O Porriño, a sólo cinco kilómetros de la casa de Óscar Pereiro. Ahí se vive con otra mirada totalmente diferente la situación. Es la percepción del Phonak, equipo que puede perder el Tour, parte de su prestigio y una importante cantidad económica si el positivo se confirma.

De O Porriño son algunos miembros del equipo técnico del club suizo, en el que hasta el año pasado corrió Pereiro. Moisés Leboso, padre e hijo, masajistas, y Modesto Pérez, mecánico, viven en esta localidad en la que Pereiro se inició en el mundo del ciclismo.

Sólo 15 kilómetros más adelante, en Ponteareas, vive José Luis Boente, el masajista personal de Floyd Landis. De alguna forma, en O Porriño habían ganado todos, porque se sentían próximos de los dos protagonistas de la edición más disputada en los últimos años del Tour. Pero ahora la situación cambia y los miembros porriñeses del equipo Phonak lo viven con reserva. Modesto Pérez confirma que por orden del equipo no pueden hacer ninguna declaración al respecto y esperan con paciencia tensa que esta situación se resuelva.

Óscar Pereiro, junto al actor gallego Morris, ayer en Vigo.
Óscar Pereiro, junto al actor gallego Morris, ayer en Vigo.XURXO LOBATO

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