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La nueva aerolínea de bajo coste de Iberia se llamará Clickair y estará presidida por un ejecutivo de ACS

Iberia y sus socios han bautizado finalmente como Clickair a su nueva compañía de bajo coste, que comenzará a operar a mediados de octubre con una docena de rutas desde Barcelona.

La marca comenzará a anunciarse en los medios de comunicación a mediados de septiembre, aunque su polémico nacimiento le ha deparado a priori toda una campaña de publicidad gratuita y no esperada.

La creación de Catair (como hasta ahora se conocía a la empresa) provocó a principios de julio una huelga de pilotos en Iberia que paralizó el transporte aéreo durante tres días y también despertó recelos en Cataluña por el impulso de las líneas de vuelos baratos, en detrimento de los regulares.

Aunque se haya constituido en Madrid, fuentes de Clickair confirman que tanto la sede social y la operativa se instalarán en Barcelona y que el futuro presidente será alguien que han definido como "de alto perfil institucional en Cataluña".

Por el momento, un alto ejecutivo de ACS, José Romero de Ávila González-Albo, ha tomado las riendas del consejo de administración como nuevo presidente. Tanto la constructora como el resto de socios controlan cada uno el 20% de la compañía y cuentan con dos representantes en el órgano de gestión, formado por 20 consejeros. Además de Iberia y ACS, son accionistas de Clickair Qercus (Carulla, de Agrolimen), Nefinsa (Serratosa) e Iberostar (Fluxà). Pablo Serratosa y Gloria Fluxà son algunos de los 20 consejeros.

"El nombre de Clickair define con nitidez algunos de los principales atributos de la aerolínea", explicó ayer el portavoz, Carlos Laureau. La compañía

venderá sus billetes por Internet y también a través de las agencias de viajes

cuando se trate de vuelos operados en código compartido con Iberia (rutas de Iberia comercializadas bajos ambas marcas).

Las rutas propias con que nace Clickair unirán Barcelona con Valencia, Bilbao, Málaga, Sevilla, Amsterdam, Dublín, Ginebra, Zúrich, Praga, Lisboa, Oporto y Moscú. En dos años alcanzará 60 enlaces y un beneficio de 37 millones, según su plan de negocio. En 2009 finaliza el compromiso de permanencia de los accionistas en el capital y los socios tendrán que decidir si lanzan su joven proyecto a la aventura de la Bolsa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de julio de 2006