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El alcalde de Orihuela cede ante los zaplanistas y restituye el sueldo a cuatro concejales críticos

Medina se asegura así el apoyo de todo el grupo del PP hasta el final del mandato

El alcalde de Orihuela, José Manuel Medina, del PP, revocó ayer la suspensión de sueldo a los cuatro concejales que fueron apartados de sus delegaciones en occtubre de 2005 por no apoyar dos planes urbanísticos, auspiciados por el primer edil. Así, Medina persigue recabar el apoyo de los siete concejales zaplanistas y de esta forma garantizarse la gobernabilidad hasta el final del mandato. Medina ha superado la oposición de los zaplanistas con el apoyo del ex edil Isidro Hernández y el Grupo del Centro Liberal. Éstos ya han advertido de que no le respaldarán.

Medina suspende el pleno ante la protesta de los vecinos que exigían su dimisión

El pleno del Ayuntamiento de Orihuela aprobó ayer con los únicos votos favorables del PP, y la abstención del PSPV y de Esquerra Verda (EV), la restitución de los sueldos a los cuatro ediles populares, adscritos al sector zaplanista, que fueron apartados de sus delegaciones por el alcalde, el popular José Manuel Medina, tras la escisión del equipo de gobierno, en septiembre de 2005. El primer edil, afín a los campistas, explicó que la decisión se adopta a propuesta de los concejales afectados y "sin ninguna contrapartida" política.

La sesión plenaria, a la que asistieron cerca de un centenar de personas con pancartas en las que rezaba Medina dimite, se desarrolló, por enésima vez, en medio de un notable altercado público con acusaciones al alcalde. Medina, quien recriminó al portavoz socialista Francisco García Ortuño y el edil de EV, Montserrate Guillén, que incitaran al público, decidió suspender el pleno cuando se debatía el apartado de ruegos y preguntas. Por la tarde, el primer edil justificó la suspensión del pleno en que "la sesión se estaba desmadrando".

Con la aprobación de ayer en pleno, José Manuel Medina restablece el sueldo a tres alcaldes pedáneos y a una edil que fueron apartados de sus funciones y suspendidos de sueldo por el propio Medina. Éstos, liderados por la teniente de alcalde, Mónica Lorente, votaron en en un pleno celebrado en octubre de 2005 contra dos planes urbanísticos auspiciados por el alcalde. Actualmente, Medina está imputado por la juez por un supuesto delito de Ordenación del Territorio.

De esta forma, Medina recupera la gobernabilidad de un municipio que se complicó tras la crisis interna del grupo municipal popular (siete concejales liderados por Mónica Lorente, y los cuatro afines a Camps, encabezados por Medina). Hasta la fecha, el alcalde había superado la oposición de los zaplanistas con el apoyo de Isidro Hernández y los seis concejales del Centro Liberal. Sin embargo, Hernández, dimitido por su implicación en el escándalo de soborno de la contrata de basura, y dos concejales del Centro Liberal, expresaron su rechazo a seguir apoyando a Medina. El alcalde de Orihuela fracasó en su intento por recuperar la unidad del grupo y la adhesión de los 14 concejales a su proyecto de presupuestos para 2006. Entre los desacuerdos, los concejales zaplanistas critican el importante capítulo de gastos para la defensa del Ayuntamiento por pleitos urbanísticos.

Preguntado el primer edil si con esta medida tiene garantizada la gobernabilidad del municipio hasta el final de legislatura, Medina fue tajante: "Esto no tiene ninguna contrapartida. Yo consideraba justo que los concejales que trabajan cobren el sueldo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de junio de 2006