Reportaje:

El Audi TT Coupé se hace mayor

El primer Audi TT nació como prototipo y llegó a la calle casi sin cambios en otoño de 1998. Y esta fidelidad al concepto inicial fue clave para mantener su originalidad, porque el diseño se perfiló sin buscar esas soluciones de compromiso tan habituales en los modelos de serie. Su peculiar silueta delimitaba un interior algo agobiante y penalizaba la aerodinámica, pero resultaba muy llamativa. Los tres arcos que daban forma al techo, el frontal y la zaga, con marcados pasos de ruedas a juego, introdujeron aire fresco en el diseño automovilístico y permitieron vestir un cupé compacto que ayudó a rejuvenecer la clientela de Audi y cimentó su imagen actual de marca deportiva y tecnológica.

El nuevo TT trata de mantener esta virtud y evoluciona el mismo diseño, pero es más sensible a los condicionantes que imponen la aerodinámica (el CX ha bajado de 0,34 a 0,30), la mejora del espacio interior y la seguridad, lo que ha exigido pulir los ángulos y volúmenes originales. El resultado es un coche mucho más moderno, completo y eficaz, pero con menos carácter y personalidad.

El TT 2006 saldrá a la venta en septiembre con unos precios similares a los del actual. En principio se ofrecerán dos motores: 2.0 TFSi de 200 CV (35.280 euros) y 3.2 V6 de 250 CV, que incluye tracción 4×4 (44.380). Vienen de serie con cambio manual de seis marchas y cuentan con un secuencial S-tronic opcional (el DSG con otro nombre). La gama se completará con otros propulsores, y en 2007 saldrá la versión descapotable, el TT Roadster.

Más grande y práctico

El nuevo TT mide 4,17 metros de largo, 14 centímetros más, y es ocho más ancho. Este crecimiento mejora el espacio interior y refuerza la seguridad, porque la carrocería dispone de zonas de deformación más amplias.

El habitáculo mantiene su configuración 2+2 plazas, aunque con mayor espacio y refinamiento. Las butacas delanteras pueden acomodar adultos de todos los tamaños y solventan uno de los inconvenientes del modelo original. El maletero alcanza 290 litros, 70 más, y es igual de grande en las versiones con tracción delantera que en las Quattro (4×4). Pero las plazas de atrás siguen siendo mínimas: sólo valen para niños de hasta 1,50 metros de alto.

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Disfrute al volante

Al igual que su antecesor, el nuevo TT aprovecha el chasis del A3, pero aplica soluciones específicas para ofrecer un comportamiento dinámico más eficaz. Cuenta con una carrocería de aluminio para reducir peso, una dirección más rápida, mayor agarre en las curvas y frenos más contundentes. Y tiene también reacciones más ágiles. La mejora frente al TT actual es notable y se aprecia en todos los apartados dinámicos, con especial hincapié en el aplomo. Incluye de serie una suspensión deportiva, pero como novedad se ofrece otra electrónica opcional (1.500 euros) con dos posiciones: normal y sport; la primera es blanda y la otra ofrece un compromiso ideal entre estabilidad y confort.

El equipamiento de serie es también más rico que el del modelo actual, depende de los motores y corresponde a lo que se espera de un deportivo moderno. El TT 2.0 TFSi viene con cuatro airbags, ABS, ESP, climatizador, volante multifuncional, asientos deportivos, radio-CD, ordenador de viaje, alarma y llantas de aleación de 16 pulgadas. El 3.2 V6 añade tracción 4×4 (se ofrecerá más adelante en el 2.0 TFSi), llantas de 17 pulgadas, tapicería mixta en cuero y Alcántara, y faros de xenón. Los dos pueden montar como opción los faros direccionales, que giran con el volante en las curvas.

El diseño ya no prima sobre la funcionalidad en el nuevo Audi TT. La carrocería refleja las exigencias de la aerodinámica y no tiene un carácter tan acentuado.
El diseño ya no prima sobre la funcionalidad en el nuevo Audi TT. La carrocería refleja las exigencias de la aerodinámica y no tiene un carácter tan acentuado.

ALUMINIO PARA REDUCIR EL PESO

LA MARCA alemana vuelve a recurrir al aluminio para reducir el peso, un aspecto vital en cualquier deportivo. Este material, más ligero y resistente que el acero, supone el 70% de la carrocería del nuevo TT. El otro 30% está compuesto por aleaciones de acero.

La carrocería (en la foto) pesa así 206 kilos, un 48% menos que una idéntica fabricada al completo en acero. Esta solución permite que el nuevo modelo sea más ligero que el anterior, a pesar de su mayor tamaño y superior equipamiento: la versión 2.0 TFSi pesa 1.260 kilos (20 menos que el actual TT 1.8 turbo), y la 3.2 V6 Quattro, que incluye tracción 4×4, sube a unos todavía comedidos 1.410 kilos (1.490 en el TT 3.2 V6 Quattro de ahora).

Otro dato revelador es la resistencia de la estructura, porque Audi declara que la rigidez torsional estática ha aumentado un 50%.

DEPORTIVIDAD REFINADA

AL IGUAL que la carrocería, el interior del nuevo TT representa una evolución frente al diseño del modelo actual, pero muestra diferencias más acusadas porque el salpicadero no se identifica tanto con el de su predecesor, como sucede con la imagen externa. Resalta el ambiente deportivo, con una posición de conducción baja y envolvente, asientos anatómicos y detalles como el pomo del cambio alineado con el volante, una solución adoptada de los coches de carreras que permite insertar las marchas con gran rapidez. El volante lleva la parte inferior plana, como los fórmula 1, y resulta muy vistoso, pero no mejora la comodidad frente al diseño redondo de siempre, sobre todo en giros cerrados y al aparcar.

Aparte de la deportividad se aprecia también un interior más refinado, con materiales cuidados, buenos ajustes, sensación de calidad y solidez en todos los mandos, y una insonorización eficaz que sólo deja pasar el sonido del escape en su justa medida: para que divierta en los trayectos cortos y no llegue a cansar en los viajes.

El acceso y la habitabilidad también han mejorado. Ahora se accede con mayor facilidad, y una vez dentro no se tiene sensación de ir encajonado, como en el TT actual, gracias a que el cristal delantero y las ventanillas laterales son más grandes y lleva la cintura lateral de las puertas más baja. El confort a bordo se refuerza con una dotación de huecos para objetos más completa, que incluye dos posavasos, bolsas en las puertas... Además, si se pliegan las plazas traseras, el maletero pasa de 290 a 700 litros.

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Sobre la firma

Marcos Baeza

Redactor de Motor, especializado en producto y tecnología. Ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS, desde 1998, ligado siempre al automóvil. Sigue la actualidad del sector, prueba los nuevos modelos que llegan al mercado y analiza las tendencias y tecnologías asociadas, como la nueva movilidad eléctrica.

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