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Dolores de Cospedal, nueva presidenta del PP en Castilla-La Mancha

María Dolores de Cospedal fue elegida ayer presidenta del PP de Castilla-La Mancha por unanimidad del Comité Ejecutivo Regional, que se reunió con carácter extraordinario en Toledo. De Cospedal coge así las riendas del partido por el que será candidata a las elecciones autonómicas, en las que se medirá con el socialista José Maria Barreda. Antes tiene que dimitir como consejera de Obras Públicas de Madrid.

Lograr la presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en un año es el objetivo de De Cospedal: "Voy a hacer todo lo que este en mi mano para que sea una realidad". De Cospedal no quiere que la confundan con quien fue el último candidato estrella de los populares en esta región, Adolfo Suárez Illana. Y remarca que no llega sólo para pasar un "proceso electoral". "Vengo a Castilla-La Mancha para quedarme, para trabajar por mi región, para ser la presidenta de mi partido y traer a los castellanomanchegos un cambio en la forma de gobernar su región".

Acompañada de José Manuel Molina, que le cedió el puesto tras renunciar, y flanqueada por los cinco presidentes provinciales, aseguró que no piensa introducir "cambios radicales" en la estructura regional del partido: "Es el momento de trabajar y de seguir tal y como estamos". Sabe que tiene un año para darse a conocer a la militancia y a los sectores económicos y sociales en la región.Esto es lo que el PSOE de Castilla-La Mancha critica, que un miembro de otro Gobierno (hasta dentro de unos 10 días no cesará) recale en Castilla-La Mancha para las elecciones.

La nueva presidenta del PP es crítica con la política del Gobierno de José María Barreda sobre el agua. Comparte con él que las comunidades autónomas tienen que tener "voz y voto" en la gestión de las cuencas, pero defiende una "política nacional del agua" y acusa a Barreda de "hacer demagogia con la lucha del agua".Cree que el trasvase Tajo-Segura se tiene que redefinir, pero considera que basar la política hidráulica en decir no a los trasvases es "una barbaridad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de junio de 2006