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Crónica:Fútbol | 36ª jornada de Liga

El Valencia capitula en Son Moix

El Mallorca sirve la Liga en bandeja al Barça y se aleja del fantasma del descenso

Tras cinco triunfos consecutivos en la Liga, el Valencia bajó los brazos en Son Moix ante un Mallorca muy ambicioso en su lucha por mantener la categoría. Los baleares dieron un paso de gigante para lograr su objetivo y, de paso, sirvieron el campeonato en bandeja al Barça. El Valencia deberá esperar una jornada más para intentar asegurar su segundo puesto y la consiguiente participación directa en la próxima Liga de Campeones, sin pagar el engorroso peaje de la ronda previa.

La tarde de ayer fue desapacible en lo meteorológico y muy rica en fútbol. El Mallorca imprimió al partido un ritmo vibrante desde el comienzo, espoleado por la posibilidad matemática de asegurar su permanencia en Primera. Enfrente se encontró a un Valencia más calmado y con serias lagunas en defensa.

MALLORCA 2 - VALENCIA 1

Mallorca: Prats; Cortés, Nunes, Ballesteros, Maciel; Pereyra, Basinas; Jonás (Campano, m. 92), Doni (Tuni, m. 88); Arango y Víctor (Farinós, m. 76).

Valencia: Cañizares; Miguel, Ayala, Marchena (Edu, m. 57), Moretti; Angulo, Albiol, Baraja (Hugo Viana, m. 83), Aimar (Mista, m. 66); Regueiro y Villa.

Goles: 1-0. M. 8. Pase interior de Doni a Vícto, que se deshace de Marchena, pasa a Arango y éste marca. 1-1. M. 16. Villa penetra por la derecha hasta la línea de fondo, pasa atrás y Angulo marca. 2-1. M. 47. Centro largo de Cortés que Doni empalma de volea desde fuera del área a gol.

Árbitro: Pérez Burrull. Amonestó a Arango, Ayala, Jonás y Mista.

Unos 18.000 aficionados en Son Moix.

El conjunto de Quique Sánchez Flores se vio arrinconado de entrada y cedió la iniciativa a un rival no habituado a disponer del balón. Lo supo mover el Mallorca, que tardó poco en encontrar una auténtica autopista hacia el cielo en el flanco derecho valencianista. Marchena, reconvertido a central, no estuvo a la altura y fue superado una y otra vez por la punta de velocidad del argentino Jonás. El primer gol balear llegó, no obstante, en una jugada iniciada desde la izquierda. Tras una gran combinación de pases cortos entre Doni y Víctor, Arango recibió prácticamente solo a la altura del punto de penalti para colocar la pelota lejos de las manoplas de Cañizares.

El Mallorca dio primero y no se conformó. El Valencia, que acusó el gol con una pájara de varios minutos, lo tuvo difícil para frenar los embates del equipo isleño, que trató de dar continuidad a su fulgurante inicio. Dos minutos después del tanto, fue Jonás quien volvió a poner en apuros a Cañizares. Tanto asedio al área contraria se acabó volviendo en contra de los de Gregorio Manzano, cuando Angulo y Regueiro se pusieron las pilas y comenzaron a aprovechar los espacios oceánicos que dejaba atrás el Mallorca. La fórmula dio su fruto al cuarto de hora, en un contragolpe iniciado por Angulo, que Villa recogió y clarificó por la banda para que el propio Angulo rematara la faena llegando desde atrás. Pero, igualada la contienda, el Valencia no quiso o no supo exprimir esta posibilidad y volvió a echar el freno. En el primer tiempo, las apariciones valencianistas en el campo rival fueron contadas, aunque siempre transmitieron una sensación de peligro inmimente. El Mallorca continuó a lo suyo. Indiferente al marcador, siguió acechando a Cañizares y acabó acumulando hasta once disparos a puerta en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Pero la pelota no entró hasta justo después del descanso. Un balón colgado al área por Cortés volvió a propiciar el despiste en pandilla de la defensa levantina. Doni se coló entre un mar de piernas para enganchar una volea y adelantar al Mallorca de nuevo. Quique Sánchez Flores optó entonces por prescindir definitivamente de Marchena en la zaga y dar entrada a Edu. A los pocos minutos retiró a Aimar, un fantasma ayer en la línea de tres cuartos, para alinear a Mista en busca de más claridad en las llegadas.

El partido perdió el brillo y entró en una nueva fase dominada por la táctica. Gregorio Manzano se apuntó al carro de cambios y decidió amarrar el inmejorable resultado, con la sustitución de un delantero (Víctor) por un centrocampista (Farinós).

Pero las ansias de ambos equipos por asumir cuanto antes sus metas en este apretado final de temporada acabaron por romper el encuentro en los últimos compases. Angulo enchufó un disparo lejano que salió rozando el palo y el Mallorca respondió con una acción similar de Jonás, que se estrelló contra un defensa en la línea de gol. El Mallorca acabó celebrando por todo lo alto una victoria que, tras su trinufo en el Vicente Calderón el domingo pasado, le aleja casi definitivamente de los puestos de descenso. Con un partido triste, el Valencia dio por finiquitada su candidatura al título de Liga y se mete en apuros en la defensa del subcampeonato frente al Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de mayo de 2006