Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MOMENTOS AZULGRANA | ANDRÉS INIESTA | Fútbol | El Barça revalida el título

El jugador que reparte caramelos

Jugador número 12 de la temporada pasada, Iniesta perdió inicialmente protagonismo este año cuando precisamente se anunciaba una mayor participación suya por la lesión de Xavi. Rijkaard prefirió a Motta y Van Bommel en partidos duros, por ejemplo el disputado en Vila-real. Parecía que era un jugador de momentos más que de partidos, sobre todo porque se hacía sentir más cuando salía al campo desde el banquillo que como titular. Al final, sin embargo, se ha asentado tanto que la plantilla le considera el jugador más decisivo en el último tramo. Iniesta vuelve a ser el futbolista que reparte caramelos, como le definió Rijkaard, que le utilizó indistintamente como volante y como medio centro, de acuerdo con las necesidades. El partido contra el Milan en el Camp Nou le evita dar explicaciones. Genial

MÁS INFORMACIÓN

La formación en el fútbol base le ha permitido ser fuerte mentalmente para superar los malos momentos e imponerse por su calidad. A Iniesta también le afectó de entrada la irrupción de Messi, porque con anterioridad se había alineado en algunos partidos como falso extremo cuando el entrenador no disponía de la versión original (Giuly, Eto'o, Ronaldinho). Más tarde, sin embargo, se asentó como medio y ahora incluso ya no se discute sobre su físico liviano porque roba tantos balones como Deco.

"Nunca me sentí agobiado", explica. "El equipo andaba mejor de lo que se decía, bastante fresco, y afrontamos los partidos con confianza; en caso contrario, no habríamos remontado, por ejemplo, como lo hicimos ante el Getafe. Y en el momento en que se han acumulado los partidos, hemos sido inteligentes. Manejamos muy bien las distintas situaciones del juego, tuvimos madurez. Antes que golear, supimos ganar, marcamos diferencias y luego administramos la ventaja".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de mayo de 2006