Encarcelado un hombre que arrolló con su coche a un matrimonio en un pique con otro conductor

Dos jóvenes, uno de ellos sin carné, se retaban con los vehículos cuando uno invadió la acera

Dos hijos destrozados lloraban ayer los cadáveres de sus padres, la madre de 71 años y el padre de 73, en el tanatorio de Ciudad Real, fallecidos tras ser atropellados un día antes mientras paseaban por una acera. El conductor que les arrolló, un joven que se había sacado el carné de conducir un mes antes, ingresó ayer en prisión por orden judicial. El martes, el matrimonio compuesto por M. S. V. L. y J. E. R, natural de Cabeza de Buey (Badajoz) pero residente en Puertollano, salió a caminar después de comer. Eran las cuatro y media de la tarde. Fue su último paseo. A pocos metros de allí, en los alrededores del recinto ferial de Puertollano, en un barrio popular y bastante tranquilo, llamado por los vecinos La 630 (en alusión a que se construyeron allí 630 viviendas) dos jóvenes, E. F. C., de 23 años, y otro de 22 años, se retaban supuestamente a una carrera de coches. El de 23 años, que en realidad es un novato al volante porque obtuvo el carné hace más o menos un mes, conducía un Opel Corsa rojo a gran velocidad. Iba jugándosela, "haciendo el bobo", según fuentes municipales, junto con otro coche conducido por el joven de 22 años, que carece de carné de conducir, según las mismas fuentes.

Algunos testigos relataron que más que tomar parte en una carrera ilegal, lo que hacían era retarse, ir en paralelo, que si te adelanto, que si me adelantas, probando los coches... Hasta que el Corsa se salió de la curva, invadió la acera y mató al matrimonio. De nada sirvieron las bandas sonoras y los resaltes que obligan a los vehículos a circular a poca velocidad. La mujer murió en el acto. El hombre quedó muy mal herido. Fue trasladado al hospital de Toledo, pero falleció a medianoche.

En el lugar de los hechos se presentaron agentes del Cuerpo Nacional de Policía, pero como era un accidente de tráfico se encargó del caso la Policía Local, que fue la que realizó el atestado. Después, los conductores fueron puestos a disposición judicial. La juez que instruye el caso imputó al que quedó detenido dos delitos de homicidio imprudente, según Efe; mientras que el otro joven, de 22 años, quedó en libertad tras prestar declaración.

Ambos negaron que participaran en una carrera ilegal, tal y como se informó al principio. En la prueba de alcoholemia dieron negativo. Fuentes policiales confirmaron a este periódico que el imputado ingresó ayer en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real). Mientras, la población de Puertollano está soliviantada por el suceso. Muchos vecinos están hartos de ver coches que conducen a gran velocidad por sus calles. "Son jóvenes que, aunque vayan a la panadería, cogen sus coches y la emprenden a gran velocidad", relató ayer un ciudadano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de abril de 2006.

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