Los bomberos controlan el incendio que amenazaba la central nuclear de Vandellòs

Los bomberos dieron ayer por estabilizado, a primera hora de la tarde, el incendio forestal que ha quemado en el municipio de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant (Tarragona) alrededor de 1.300 hectáreas, la mitad incluidas en el Plan de Espacios de Interés Natural de la Generalitat. El fuego se declaró en un paraje próximo al complejo nuclear Vandellòs II. La central atómica, que se halla parada desde hace una semana por una avería, no se vio afectada por el fuego, aunque el Consejo de Seguridad Nuclear, en previsión, activó el plan de emergencia nuclear.

El incendio, avivado por fuertes rachas de mistral, quemó sin control el monte durante prácticamente un día entero, y es el mayor que ha sufrido Cataluña desde los fuegos que quemaron más de 2.000 hectáreas en la comarca del Bages en el verano de 2005, según datos del cuerpo de Agentes Rurales.

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El grupo ecologista local L'Escurçó calificó el fuego de "desastre natural" e hizo responsable a la Administración por la escasa inversión para mantener los bosques en buen estado. A primera hora de la mañana de ayer, las 216 personas desalojadas de tres cámpings, una urbanización y una masía aislada pudieron regresar y a las 6.40 quedó desactivado el plan de emergencia nuclear.

Zona de acceso complicado

El delegado de la Generalitat en Tarragona, Xavier Sabaté, explicó ayer que la investigación de las causas del incendio comenzará cuando el fuego quede totalmente extinguido, pero descartó que éste tuviera su origen en las líneas eléctricas. Los primeros análisis revelaron que el incendio pudo haber comenzado en los alrededores de una masía situada en una zona de difícil acceso, pero en la que es habitual que circulen motos o quads. Se trata de una finca que incluso dispone de un depósito de agua para uso de los bomberos, que ayer llegaron para sofocar el fuego desde puntos tan lejanos como Torrejón de Ardoz y tuvieron dificultades para atacar el fuego desde el aire a causa del fuerte viento.

El tráfico en las carreteras N-340 y AP-7 y la vía férrea, que quedaron cortadas alrededor de las ocho de la tarde del lunes, quedó restablecido a las cinco de la madrugada del martes. Este corte en las comunicaciones generó retenciones de vehículos de más de 10 kilómetros.

Por otra parte, la autopista AP-7 sufrió ayer otro corte de tráfico a partir de la una y media tras volcar y arder un camión en L'Ametlla de Mar. Este accidente cortó completamente la vía durante tres horas y el alcalde de la localidad, Andreu Martí, reclamó que la anunciada construcción del tercer carril en la provincia de Tarragona no acabe en Vila-seca, como ha aprobado el Gobierno central, sino que se prolongue hasta Castellón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de abril de 2006.

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