García Calderón novela en 'La noticia' el desencanto de la generación de la transición

La escritora Victoria Orozco muere en un accidente de tráfico. Dos amigos lloran su ausencia. Lucas intuye que su muerte no ha sido casual, sino que forma parte de una trama diseñada para acabar con un grupo de universitarios que quiso cambiar el mundo. Pepe encuentra abrigo en la memoria y los viejos camaradas. Otras muertes vendrán luego. Y la clave de todo parece hallarse en un manuscrito de Victoria. Éste es el planteamiento de la novela La noticia, de Fernando García Calderón (Sevilla, 1959), que ha publicado recientemente la editorial Algaida.

García Calderón, que estudió Ingeniería de Caminos y reside en Madrid, es autor de otras novelas, como El vuelo de los halcones en la noche (1997), que ganó el Premio Félix Urabayen, y El hombre más perseguido (1999), que obtuvo el Premio Ateneo de Valladolid.

La noticia trasciende los límites de las novelas de intriga para adentrarse en el desengaño de la generación de la transición, que vio hacerse añicos sus ideales. García Calderón tenía "tres o cuatro ideas fundamentales" a la hora de abordar la escritura de la novela. "Una de las ideas se refería a la relativización del concepto de triunfo. Por eso utilizo un grupo de ingenieros de caminos. En los años setenta un ingeniero de caminos era considerado un triunfador por el hecho de serlo", señala el autor.

"La segunda idea gira en torno a la ambición literaria. Un personaje, Victoria Orozco, consagra su vida a tratar de descollar en el mundo literario. La tercera idea que quería tratar es la distinción entre grupo e individuo. Cuando somos jóvenes tendemos al grupo. El paso del tiempo erosiona esto. Y al final queda el individuo solo, sin ese paraguas protector", añade. "La última idea que quería mostrar en la novela tiene que ver con el concepto de dignidad y cómo lo desarrollan los personajes", comenta García Calderón.

La novela tiene como marco temporal una época que vio romperse de cuajo los sueños revolucionarios. El asalto del golpista Tejero al Congreso a principios de los años ochenta llenó de prudencia y posibilismo a una generación que ansiaba la revolución. La victoria electoral del PSOE en 1982 hizo el resto. España dejó la transición y avanzó por el camino de la moderación.

"El asalto de Tejero los paraliza. Regalan sus ideales a una mayoría absoluta que no da los resultados deseados. Eso genera desilusión. Se trata de una generación relativamente desencantada. El escritor Arthur Koestler vino a decir en una ocasión que la muerte más triste y definitiva es la muerte de la ilusión. Algunos de los personajes de la novela sufren esa desilusión", indica el autor.

Ingenieros

"La España de aquellos días fue una España difícil. Muchos ingenieros de caminos tuvieron que dedicarse a profesiones que no eran específicas de su realidad porque no encontraban trabajo", evoca García Calderón.

"Cuando eran jóvenes, los integrantes del grupo se necesitaban. Cuando son mayores, se necesitan; pero no son capaces de reconocerlo. Y eso les separa", agrega García Calderón. "Los valores se distorsionan a lo largo del tiempo. Los ideales se pierden porque la subsistencia cuenta mucho", concluye el autor de La noticia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de marzo de 2006.