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Entrevista:Personaje

"Ducati me recuerda a Bultaco"

Sete Gibernau, que ha cambiado de marca en MotoGP, vuelve el domingo a Jerez, donde empezaron hace un año sus calamidades

Tras dejar atrás la temporada más dura de su carrera profesional, Sete Gibernau (Barcelona, diciembre de 1972) se desplazará este jueves al circuito de Jerez para disputar el próximo domingo su primera carrera a los mandos de una Ducati de MotoGP. Fue justamente en el circuito andaluz en el que comenzaron sus calamidades en la primera carrera del pasado Campeonato del Mundo: en la última vuelta, colocado en cabeza y con la Yamaha de Valentino Rossi soplándole en el cogote, fue víctima de las ansias de victoria del italiano, que le golpeó y lo echó a la grava en una maniobra al límite. Después de enderezar su trayectoria, Gibernau cruzó el segundo la línea de meta con un moratón en el brazo izquierdo que le molestó durante algunos días. Los infortunios no hacían más que comenzar para el entonces piloto oficial de Honda y se confirmaron al final de la temporada, que acabó el séptimo, un resultado que le llevó a replantearse el futuro y cambiar de marca.

Pregunta. ¿Ha sacado conclusiones de lo ocurrido el pasado año?

Respuesta. Evidentemente. Primero: el motociclismo es un deporte individual, pero resulta imposible triunfar sin un equipo muy bueno, y no sólo técnico. Segundo: para ganar debes correr con determinación. Y tercero: a veces, uno debe llevar las cosas más allá de lo que le gustaría.

P. ¿A qué se refiere?

R. Yo siempre intentaré ganar, pero llegaré hasta donde me permita el respeto. Hoy en día, y no sólo en el deporte, parece que el respeto se ha perdido, que todo vale si consigues la meta deseada. Se han perdido los valores que prevalecían antes. Por suerte, mi familia me ha educado desde el respeto a los demás y yo se lo agradezco. Este año lo intentaré todo con más determinación que nunca. No voy a dudar en ningún momento de nada.

P. ¿Qué ha encontrado a su llegada a Ducati?

R. Para una persona romántica de las motos como yo, la manera como Ducati entiende las carreras se parece mucho a la que había en Bultaco, la que siempre he vivido. Éste es un equipo pequeño que pone el corazón en todo lo que hace y en ocasiones incluso pone más del que debería.

P. ¿Cree que el hecho de pilotar una de las dos únicas Ducati oficiales le ofrecerá más garantías que las que tuvo en Honda?

R. Me siento mucho más feliz de lo que expreso. Trato de canalizar toda mi ilusión y energía para bien. Estoy más ilusionado que nunca y tengo una gran confianza en el equipo, pero también sé que voy a sufrir.

P. ¿Por qué es tan especial llevar una Ducati?

R. En definitiva, hablamos de sensaciones. La Ducati es una moto artesanal. Pilotar la Honda es como llevar una moto de calle, pero con una potencia bestial. La sensación al pilotar una Ducati es de más artesanía. Puede que sea un poco más difícil de llevar porque tiene unas características muy particulares, con el chasis tubular y demás, pero me gusta.

P. Tras los muchos problemas que tuvo el pasado año, dijo que pasaban cosas raras. ¿A qué se refería?

R. Todo fue muy raro. Por ejemplo, la carrera en Valencia [el motor de su Honda, nuevo, se rompió nada más comenzar] es un resumen de lo que ocurrió todo el curso. Fuimos los más rápidos, hicimos los mejores entrenamientos, en los warm-up todo perfecto y, luego, llegaba la carrera y la moto se rompía a las primeras de cambio.

P. Parece como si hubiera cosas que no se atreve a decir.

R. Yo prefiero no ser malpensado porque siéndolo no voy a ganar nada.

P. ¿Se sintió maltratado por las críticas recibidas?

R. Si tu estás en un match-ball en Roland Garros y pierdes, pues... pierdes. Hemos rodado más vueltas delante que Rossi y hecho mejores entrenamientos que él. Esto también se debería tener en cuenta. Y luego... sí, que luego se diga o se escriba: "Y no ha ganado". El primero que se cabrea cuando pierdo soy yo. Nadie me lo tiene que decir porque yo soy el que más jodido se queda. Creo que la gente lo ha olvidado.

P. Este año hay mucho interés en ver cómo se desenvuelve Dani Pedrosa en MotoGP. ¿Qué papel cree que hará?

R. Resulta difícil hacer pronósticos porque hay muchos factores que deben tenerse en cuenta. En primer lugar, depende de cómo Honda quiera trabajar a su alrededor. También depende de su adaptación a las nuevas exigencias. Además, aún no he corrido contra él y no sé cuál es su nivel real en la pista. Pero pronto se verá. Dani es un campeón del mundo [tanto en 125 como en 250cc] y tiene potencial para rodar rápido, pero no todo depende del talento. Si fuera así o sólo se tuviera en cuenta la rapidez, yo habría sido el campeón en 2005.

P. Usted tiene 33 años. ¿Hasta cuándo será competitivo?

R. No voy a estar aquí para siempre. No me iré a un equipo a ganar sólo dinero. Lo que ocurre es que el camino que debemos hacer este año es más largo. Si estuviera en Honda o Yamaha, el objetivo estaría mucho más cerca. Lo bueno es que en Ducati tenemos mucho margen de mejora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de marzo de 2006