Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:HENRIK LARSSON | Delantero del Barcelona | Fútbol | 28ª jornada de Liga

"En nuestro equipo el gol no tiene nombre"

Pese a una grave lesión y a las prolongadas raciones de banquillo provocadas por la competencia de fueras de serie como Eto'o, Ronaldinho o Messi, Henrik Larsson (Helsinborg, Suecia; 1971), ha justificado en el Barcelona su fama de magnífico goleador. El mes pasado se enfundó la camiseta del que será su nuevo equipo el próximo curso, el Helsinborg, pero continúa siendo muy estimado por la afición azulgrana y marcando goles: ocho en la Liga pese a ser sólo seis veces titular, cuatro en la Copa y uno en la Champions. En junio disputará su tercer Mundial.

Pregunta. Cuando todavía no había pisado el césped del Camp Nou, el público ya coreaba su nombre. ¿Se lo explicó entonces?

Respuesta. Resultó extraño. Supongo que valoraron mi deseo de jugar en el Barça antes que en otro club o que sabían de mi forma de jugar . Yo no tengo la calidad de Ronaldinho. No puedo brillar solo. Juego para el equipo, que es siempre lo primero.

"Cuando chutas a romper, das ventajas. Por eso prefiero dejar que el instinto diga: 'allí'. Y la coloco"

"Este conjunto tiene muchas cosas de Rijkaard. Cuando lo miras, transmite tranquilidad y equilibrio"

P. ¿Qué sabía de Barcelona antes de ser futbolista?

R. Que en Suecia, donde hace mucho frío, cuando yo era un crío, la gente, en verano, se iba a Barcelona. Había oído algo de Lloret y algunos pueblos de la costa catalana. Ahora, cuando me preguntan, respondo que es una ciudad encantadora cualquiera que sea la cosa que quieras hacer. Suelo salir a cenar con mi mujer y he visto algo de ella. Tiene buenos restaurantes, como el Hoffman o Los Caracoles, en la plaza Real. Pero vivo fuera.

P. Junto a Gio van Bronckhorst, al que llama vecino. Normal, pues lo fueron en Rotterdam y Glasgow antes de serlo en Gavá.

R. ¡Al fin se libra de mí! Es hora de volver a Suecia. Me apena marcharme. Obviamente, estoy encantado aquí, pero tengo 35 años y llevo 12 y medio fuera de mi país. He tomado una decisión condicionado por la familia. Mi hijo es sueco, pero tiene nueve años y sólo hemos vivido en Suecia durante cuatro o cinco semanas al año, en vacaciones. Es tiempo de entender cómo se vive allí. Es justo que mi familia vuelva a casa.

P. ¿De qué le han servido estos dos años en el Barça?

R. ¡He jugado en el club más grande del mundo junto al mejor futbolista del mundo! Ha sido fantástico. El Barça ha superado todo lo que imaginaba. La organización es increíble. Por ejemplo, cuando me lesioné, un golpe de teléfono y el doctor Cugat me visitó. No hay nada que no me guste, pero lo mejor es salir a jugar en el Camp Nou.

P. ¿Comprende qué representa jugar en el cuadro azulgrana?

R. No soy político, no soy un príncipe, pero venía del Celtic. He vivido en Escocia y sé lo que es un club marcado más allá de lo deportivo. Sé lo importante que es Cataluña, su bandera, y lo que se trata de conseguir. Entiendo que esto es distinto al resto de España y lo que significa jugar para el Barça como en su día sabía qué representaba jugar para el Celtic [el equipo de los católicos, en oposición al Rangers, el de los protestantes]. Sí, lo tengo muy claro. Pero yo soy futbolista.

P. Usted venía del fútbol británico y no ha sufrido para amoldarse a jugar con tres puntas.

R. Bueno, en Holanda también jugué así. Mas o menos. Claro que aquí es diferente.

P. ¿Por qué salen tan buenos jugadores de Suecia?

R. Es debido a la capacidad de trabajo y al talento que atesoran. Antes abundaban más los trabajadores que los técnicos. Ahora los niños ven muchos partidos por la televisión y juegan al fútbol con la play-station. Luego tratan de poner en práctica lo que han visto.

P. Su porcentaje de acierto empieza a ser increíble. Lleva una racha que supone el que meta el 66% de todo lo que tira a puerta.

R. No es tan difícil meter goles en este equipo. Si te mueves, seguro que hay ocasiones.

P. Sus compañeros alucinan con su capacidad para ofrecerse al pase, con sus movimientos.

R. Es importante el movimiento. Pero sin el pase no hay nada. Ambas cosas son importantes. ¿Vieron el partido contra Osasuna? ¿Vieron las dos pelotas que puso Ronaldinho? Yo me puedo mover, pero si tus compañeros no te la ponen... He podido marcar más goles. Contra el Mallorca, por ejemplo, fallé. Es así. Algunos días van dentro y otros fuera. No pienso mucho en las estadísticas. Siempre trato de hacerlo bien y, cuando el equipo gana, me siento feliz. Y si marco, también. Pero nunca pienso en las estadísticas.

P. ¿Es Ronaldinho el mejor futbolista con el que ha jugado y con el que mejor ha llegado a entenderse?

R. Es el mejor que he tenido nunca a mi lado, pero me entendía muy bien en el Celtic con Chris Sutton.

P. En un libro para la Cruz Roja le pidieron que hiciera una foto, pero hizo tres: a un balón y la tituló Love; a sus pies, y la tituló Talento,, y a la cruz que lleva colgada del cuello, titulándola Fe. ¿Es ése el secreto de sus goles? ¿Amor, talento y fe?

R. Lo que puse en el libro lo es todo. Debes hacer lo que quieres y te encanta. Y luego debes creer en lo que haces y en el talento. Yo creo que el talento está en todo mi cuerpo, amo jugar al fútbol y juego con fe en lo que hago.

P. En el área, ¿lo suyo es instintivo o cerebral?

R. Casi siempre uso el instinto. A veces tienes tiempo para pensar, pero no en la mayoría de las ocasiones. En Pamplona, por ejemplo. Tuve dos oportunidades. La primera la fallé porque la intenté cruzar demasiado. Pero en la segunda el pase fue parecido, tuve más tiempo para colocar el cuerpo, pude decidir y la tiré más floja, más centrada. Normalmente, actúas por instinto. Ya desde pequeño.

P. O sea, que el gol no se aprende.

R. Siempre se mejora con el trabajo. Todos los entrenadores que he tenido me han ayudado a mejorar.

P. Ha conseguido un estilo muy característico. Según Valdés, incluso dispara flojo, pero siempre lejos del portero.

R. Si golpeas fuerte es más difícil que coloques el balón lejos del alcance del portero porque, normalmente, los porteros reaccionan muy rápido. Y cuando chutas a romper das demasiadas ventajas. Por eso prefiero dejar que el instinto diga: "allí". Y la coloco. Trato de colocar el balón, de hacerme una idea de dónde quiero enviarlo. A veces debes disparar fuerte y a veces debes pensar dónde colocas el balón. Eso depende de la situación. Por lo general, a un portero le resulta más difícil que la coloques.

P. El Barça le busca sustituto. ¿Algún consejo?

R. Si es por goles, puede estar tranquilo. En nuestro equipo el gol no tiene nombre. Tienes a Eto'o, claro, pero cualquiera tiene gol. Ahí esta Márquez, un defensa.

P. ¿Eso lo ha contagiado Frank Rijkaard?

R. Este equipo tiene muchas cosas de Rijkaard. Sobre todo, calma. Cuando lo miras, transmite tranquilidad, equilibrio. Creo que esto es lo que él ha transmitido al equipo. Éste es un equipo joven, pero está muy equilibrado para ser tan joven. Además, tenemos jóvenes que están apareciendo. Y Ronaldinho, obviamente. Yo creo que lo mejor es eso: es tan joven que no sabes a dónde puede llegar.

P. Hoy juegan contra la Real. ¿Sabe quién es Arkonada?

R. Me suena mucho. Espere. ¡Ah, sí! Ya me acuerdo. Era un portero de la selección española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de marzo de 2006