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Gallardón ofrece a Ana Botella que vaya de 'número dos' en la lista municipal del PP

La iniciativa del alcalde impediría que Aguirre le imponga un nombre de su confianza

Ana Botella irá de número dos en la lista electoral que presentará el PP al Ayuntamiento de Madrid en 2007. Así lo aseguraron ayer fuentes del gobierno municipal, que explicaron que el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, le ha ofrecido a la actual concejal de Empleo y Servicios a la Ciudadanía, además de teniente de alcalde, un puesto que tiene muchos pretendientes. En las últimas semanas se ha especulado con la posibilidad de que el segundo en la lista fuera alguien afín a la jefa del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, que también preside el partido en la región.

"Si Ana Botella es la segunda de la lista, ¿quién va a atreverse a cuestionarle el puesto a la esposa de José María Aznar [ex presidente del Gobierno central]?", justificaron las mismas fuentes.

La elección de Botella es, por tanto, una carta que juega Gallardón en un intento de bloquear la posibilidad de que la presidenta regional le imponga en su candidatura el nombre de su número dos. Esto es posible porque una norma interna no escrita del PP fija que las listas se decidan a partes iguales por la dirección nacional, la regional y el cabeza de cartel electoral.

Además, Aguirre controla ahora el partido en Madrid, puesto que es la presidenta del mismo y porque las listas electorales deben ser supervisadas por su mano derecha, su vicepresidente regional Ignacio González, que preside el comité electoral del PP en Madrid.

Botella no sólo es la esposa del ex dirigente del PP, sino que dentro del partido mantiene una línea política más afín a la propia Aguirre que al alcalde y su equipo de gobierno. Por eso resulta difícil que desde el Gobierno regional vaya a cuestionarse su designación como número dos de la lista electoral del PP para el Ayuntamiento.

El número dos de la lista municipal es un puesto clave si el PP ganase las próximas elecciones generales. Entonces, cobraría fuerza la hipótesis de que Gallardón sea llamado a asumir un ministerio dentro del Ejecutivo que nombrase Mariano Rajoy en el caso de que alcanzara la presidencia del Gobierno central.

La hipótesis de que Gallardón abandonase el Ayuntamiento dejaría la alcaldía en las manos de Ana Botella, ya que en caso de renuncia del regidor su puesto sería automáticamente ocupado por el siguiente en la lista electoral. Según la Ley de Bases de Régimen Local, en caso de que el partido decidiera correr el escalafón, el número dos deberá renunciar expresamente a asumir el cargo y el nuevo candidato llamado a ser alcalde deberá ser votado en el pleno municipal. Hasta ahora, Gallardón ha impuesto siempre en su lista a su equipo de confianza, con el que formó gobierno cuando era presidente de la Comunidad de Madrid y con el que ha repetido después en el Ayuntamiento. Entre ellos destacan el vicealcalde, Manuel Cobo; el concejal de Seguridad, Pedro Calvo; la edil de Urbanismo, Pilar Martínez; la de Medio Ambiente, Paz González, y el concejal de Hacienda, Juan Bravo, entre otros.

Ana Botella fue una de las novedades y el golpe de efecto electoral que incorporó Gallardón en su candidatura a la alcaldía de Madrid en las elecciones de mayo de 2003. Era un nombre que le permitía contrarrestar la designación de la socialista Trinidad Jiménez para competir contra él y, a la vez, atraer a los votantes de su propio partido que consideran que Gallardón mantiene una posición demasiado progresista. Hasta entonces, la concejal no había ocupado ningún cargo político.

Botella, que después fue nombrada teniente de alcalde, ocupó el tercer puesto de la candidatura, por detrás del propio Gallardón y del entonces presidente regional del partido en Madrid, Pío García-Escudero, que ahora es senador. En cuarto lugar figuraba el actual vicealcalde, Manuel Cobo.

Cobo es la mano derecha de Gallardón. Pero su figura ha perdido relevancia en el seno del PP desde que se enfrentó a Aguirre en octubre de 2004, al presentar una candidatura alternativa a la de la presidenta regional para liderar el partido en Madrid y que al final tuvo que retirar. Muchos compañeros de filas no se lo han perdonado.

Cobo ha llegado a decir en los últimos meses a sus compañeros del ejecutivo municipal que piensa dejarlo todo para dedicarse a su familia. Sin embargo, fuentes del Gobierno municipal niegan que esté pensando en marcharse definitivamente y aseguran que el vicealcalde acatará la decisión que tome Gallardón.

"A Cobo le da lo mismo ser el número dos que el número 20. Una cosa es la lista y otra el equipo de gobierno", aseguraron dichas fuentes. "No es cierto que quiera abandonar la política. Son comentarios que pueden hacerse en una ocasión puntual, y eso no significa que Cobo lo esté barajando de verdad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de febrero de 2006