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Miles de pasajeros, atrapados en la T-4 por culpa del mal tiempo

"Fue el peor día desde la inauguración", dicen varios empleados

Las malas condiciones climáticas se cebaron ayer con la T-4 del aeropuerto de Barajas. El día comenzó mal. Dos vuelos que debían despegar a las seis de la mañana fueron cancelados. La historia se repitió durante el mediodía y la tarde. Más de 30 vuelos con destino a España y Europa fueron retrasados. Además, los usuarios se quejaron de la "poca o nula" información que recibieron de parte de AENA e Iberia. Muchos de ellos deambularon durante horas por los mostradores de atención al cliente.

Caos. Los cientos de pasajeros que a última hora de la noche aguardaban para poder viajar desde la T-4 apelaban a la misma palabra para ilustrar la situación. Algunos de ellos llevaban más de seis horas de retraso en su vuelo. Otros, esperaban para que Iberia les reembolsara el pasaje o se los cambiara por otro para hoy.

"Cuando llegamos, al mediodía, todos los vuelos anunciados en las pantallas estaban retrasados", contó Ana, una pasajera que debía embarcarse rumbo a Alicante a las cuatro de la tarde. Eran las once de la noche. Ella permanecía en Madrid.

"Teníamos que viajar a A Coruña a las seis y media de la tarde. Nos llevaron en autobús al avión, pero nos devolvieron a la terminal antes de subir. La explicación que nos dio Iberia fue 'falta de tripulación'", se quejó Margot Maceda. "Llevamos rebotando de mostrador en mostrador más de tres horas", argumentó. "Y lo del mal clima es mentira. ¡Spanair voló!", agregó, enojada, la pasajera.

En otro mostrador esperaba un grupo de mujeres. "Somos un contingente de 41 personas mayores. Vinimos desde Alicante y llegamos a las diez de la noche a Madrid, con dos horas de retraso. Perdimos el avión a Sevilla. ¡Y estamos perdidos en la terminal, porque nadie nos informa de nada!", protestó Mercedes Navarro, una de las perjudicadas.

Según los empleados de la terminal, ayer "fue el peor día desde que se inauguró la T-4". "Pero nos decían sólo eso. La mayoría no sabía cuándo íbamos a poder viajar, ni nos compensaron por el tiempo perdido. Nada. La empresa no apareció para nada. Y está claro que la culpa de todo es de Iberia", se quejó Ana, minutos antes de embarcar rumbo a Alicante.

Una portavoz de la empresa reconoció que los problemas se habían producido desde primera hora de la mañana por diversos motivos. Entre ellos están las densas nieblas que se registraron en la cornisa cantábrica, en algunos aeropuertos importantes de Europa y en Sevilla.

Eso motivó retrasos que se fueron generalizando durante el resto del día y que terminaron con cancelaciones al final de la jornada. Otros problemas añadidos fueron algunas averías en las aeronaves, lo que se tradujo en demoras a la hora de salir. Por último, el mal tiempo que sufría la zona de Galicia se unió a esta cadena de problemas, según la portavoz de Iberia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de febrero de 2006