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La violencia de pareja suma dos nuevas víctimas en Carabanchel y Móstoles

Una peruana y un español mueren a manos de sus compañeros sentimentales

Dos personas murieron la pasada madrugada a manos de sus compañeros sentimentales en sólo cuatro horas. En Móstoles, pasada la medianoche, Emilio Calderón Serrano, de 57 años, fue presuntamente asesinado por su pareja, Misericordia Nieves Rubio, de 47. El hombre tenía una orden de alejamiento de su supuesta agresora desde el pasado 2 de febrero. Tres horas más tarde, Ana Velarde, peruana de 39 años, murió estrangulada por su compañero sentimental, Luis Gonzalo Barragán, peruano de 36 años, que no tenía ninguna denuncia por malos tratos, según fuentes policiales.

En Móstoles, Emilio Calderón Serrano murió apuñalado supuestamente por su pareja, Misericordia Nieves Rubio, a la que su familia llamaba por el apelativo de Cori. El homicidio ocurrió a medianoche en el domicilio de alquiler que ambos compartían en el número 17 de la calle del Río Genil. Ambos tuvieron una discusión y ella le asestó entonces una puñalada en el corazón.

La presunta homicida fue la que avisó a los servicios de emergencia y en un primer momento culpó de lo ocurrido a otra mujer, supuestamente la nueva amante de Emilio Calderón. Fuentes policiales señalaron, sin embargo, que en el domicilio no había nadie más. La mujer fue trasladada a la comisaría de Móstoles, donde dijo que sólo quería hablar con su amiga Merche. Rehusó la asistencia médica.

Calderón tenía una orden de alejamiento de su supuesta agresora desde el pasado 2 de febrero, pero los vecinos señalaron que con frecuencia veían junta a la pareja. En el buzón consta el nombre de los dos. Ambos se conocieron hace 15 años "en un bar", según explicó Agustín Calderón, hermano de la víctima. Ella era "delgada como un palillo de dientes, rubia, con el pelo corto, y fumaba muchísimo", contaron los vecinos. Él era de mediana estatura y fuerte.

En el piso llevaban ocho meses viviendo de alquiler y pagaban unos 600 euros al mes por una vivienda "con tres habitaciones y dos cuartos de baño", según el casero. Ella llevó los muebles. "¡Que no subes, que no subes! ¡Que no quiero saber nada de ti!", oyó un vecino hace unos días cómo le decía ella por el telefonillo a su pareja. Sin embargo, las hermanas de ella aseguran que jamás le oyeron hablar de malos tratos. "Puede que no nos lo contase por vergüenza. Nosotras siempre decíamos que él era un vividor, que vivía a costa de ella", señalaron.

Misericordia Nieves es natural de Villamayor de Santiago (Cuenca). Con 15 años se trasladó a Madrid para limpiar casas, según explicaron sus hermanas, Ana y Pilar. Ana escuchó la noticia del homicidio por la televisión, de espaldas al aparato. "Pero sólo pensé: '¡Seguro que él se lo merecía!'. Como no dijeron nombres, no me enteré de nada", explicó. Misericordia no trabajaba desde hacía unos años porque estaba enferma, pero nunca concretó su enfermedad a sus familiares. "Cobraba una pensión de invalidez", explicaron sus hermanas. De un primer matrimonio tiene dos hijos de 26 y 28 años, David y Antonio, que viven en Cuenca.

Emilio Calderón nació en Cádiz y tenía seis hermanos. Estuvo trabajando 20 años en Holanda y allí conoció a su primera mujer, Juani, también española. Con ella tuvo dos hijos, Emilio y Agustín. Cuando regresaron a España se separaron y fue entonces cuando se juntó con Misericordia. Ahora, según su hermano, trabajaba "como autónomo, haciendo chapuzas en la construcción". Agustín Calderón no se hablaba con su hermano desde hacía "14 años". "Era un cabra loca. De Holanda se trajo la afición a la cocaína. Tenía muchos problemas económicos; gastaba todo lo que pillaba. Hace poco heredamos de nuestros padres y seguro que se lo fundió todo", explicó. En el Boletín Oficial del Estado aparece publicado el nombre de Emilio Calderón por tener deudas con la Seguridad Social por impago de la cuota de trabajador autónomo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006