Crítica:JAZZCrítica
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Nace una 'big band'

Si ya parece improbable que haya quien, en este país, toque jazz y viva de ello, qué podrá decirse si, en vez de uno son 17 tocando juntos y a un tiempo. Un milagro, como poco. Contando con el debido respaldo financiero (lo que es novedad), el guitarrista lanzaroteño Santiago de la Muela ha puesto en marcha una formación de semejantes características y tamaño con el ánimo de perdurar y hacerles la competencia a las pocas big bands que en el Estado son y existen.

Esta Talento Jazz Orchestra vistió sus mejores galas en su presentación. Visto lo oído, queda claro que la T. J. O. ha nacido menos con la idea de innovar que con la de seguir por el camino que otros trazaron. De la Muela, que es jazzista al viejo estilo, enseña a quien no sabe todo lo que ha de saberse acerca del género jazzístico-orquestal, el cual tiene en Duke Ellington y Count Basie a sus dos pilares fundamentales. Incluso cuando se toca a sí mismo -Otras noches vividas, Samba para Pepita, Abd-el-Krim...-, lo que suena recuerda inevitablemente la música creada por los anteriores y quienes les sucedieron: Sammy Nestico, Thad Jones o Hoyt Curtin.

Talento Jazz Orchestra

Santiago de la Muela. Guitarra, composición y dirección. Cercle Català de Madrid, 2 de febrero.

En su repaso por los fundamentos del asunto, la formación toca todos los palos sin que falte ninguno, ni la balada ni el blues; con la mirada siempre puesta en el swing -se sabe cuando se tiene aunque nadie sepa definir en qué consiste- y los flancos bien cubiertos gracias a unos arreglos perfectamente abrochados.

En la faceta solista, no destacaron tanto los veteranos como los menos conocidos Jonathan Badichi (trompeta) y Roberto Pacheco (trombón). También llamó la atención la estupenda pianista Marta Sánchez, una de las pocas jazzwoman con las que contamos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de febrero de 2006.

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