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Reportaje:INNOVACIÓN

Brown cotiza bien en el índice GorDaq

Llegará algún día Gordon Brown a ser primer ministro del Reino Unido, como sueña desde hace más de un decenio? La BBC intenta adelantar una respuesta a esa pregunta siguiendo un método a medio camino entre los datos objetivos y la intuición política. Se trata del GorDaq, un índice semanal que quiere medir la tendencia de Gordon Brown en su camino hacia el número 10 de Downing Street. El índice GorDaq arrancó con una base 100 el 9 de enero, cayó a 99 el 13 de enero y subió a 101 en su segunda semana de cotización, el 20 de enero. Cuanto más alto esté el índice, más seguro parecerá tener Brown el cargo. Y cuanto más bajo esté, menos posibilidades.

El GorDaq pretende ser objetivo, aunque no por completo ajeno a los sentimientos y las intuiciones. Idea original del programa Newsnight, de la BBC 2, y diseñado y coordinado por Colin Rallings, profesor de políticas de la universidad de Plymouth, el GorDaq fluctúa en función de cuatro tipos de datos: evolución de la economía, lo que publican los medios sobre Brown, marcha de los sondeos de opinión y dictámenes semanales de expertos sobre el impacto que tiene en el futuro de Brown la actividad política cotidiana.

El GorDaq, que arrancó en 100 el 13 de enero y que está situado ahora en 101, pretende ser objetivo, pero no totalmente ajeno a los sentimientos e intuiciones

La inclusión de la parte económica se explica porque Gordon Brown es el guardián de las finanzas públicas y la economía del Reino Unido desde que los laboristas llegaron al poder en 1997. La percepción que los electores tengan de la situación económica siempre afectará a la imagen de Brown, al que muchos atribuyen el dinamismo del país. Los datos sobre la evolución de los índices bursátiles, que miden los humores de la City, el corazón del sector financiero, que tanto aporta al PIB nacional; los vaivenes de los mercados de cambio, que miden la confianza de los inversores extranjeros en la economía británica; las alzas o bajas de los tipos de interés, de la tasa de paro, de la inflación, de las ventas del comercio y, por encima de todo, los datos de crecimiento y de las cuentas públicas, que pueden forzar o evitar una subida de impuestos, son elementos que pueden ayudar a reforzar a Gordon Brown o a debilitarlo como gran favorito para suceder a Tony Blair.

La prensa, termómetro

La prensa es otro buen termómetro. La mucha o poca atención que le concedan los medios, su capacidad o no de generar titulares y estar en la primera fila de la información, la bondad o la crítica de esas informaciones, son también elementos que pueden jugar a favor o en contra del candidato. Los sondeos de opinión serán también uno de los elementos decisivos para calibrar la popularidad del canciller del Exchequer y hacer subir o bajar el índice GorDaq.

Esas tres fuentes de información influirán en los líderes de opinión de Westminster, coto cerrado de la política británica. Expertos y comentaristas analizarán semana a semana la influencia de la política cotidiana en la figura de Brown, tantas veces decisivo en el pasado para decidir, no ya la posición del Gobierno sobre tal o cual tema, sino la dureza o la tendencia al pacto de los rebeldes de la izquierda laborista ante algunas propuestas del primer ministro Blair.

En su primera semana de aplicación, el índice GorDaq bajó un punto. Las noticias de coyuntura económica, sin ser malas, no fueron tampoco buenas; no hubo sondeos de opinión; Blair, la ministra de Educación, Ruth Kelly, el polémico diputado George Galloway y la crisis de los liberales barrieron a Gordon Brown de la actualidad; los cinco expertos consultados discreparon sobre el efecto de todo eso en Brown y las puntuaciones fueron desde el -3 de quien creyó que había sido una mala semana para el canciller del Exchequer al +3 de quien pensó que había sido positivo para Brown el estar fuera de la actualidad en una semana especialmente mala para el Gobierno. Y también fue positivo para él que pasara inadvertido el tirón de orejas que le dio la Comisión Europea por los desequilibrios de las cuentas públicas.

En resumen, el GorDaq cayó de 100 a 99. Pero en la segunda semana se recuperó y subió a 101, ayudado en gran medida por el anuncio de que la esposa de Brown está esperando el que sería el segundo hijo de la pareja.

Tony Blair y Gordon Brown (derecha), en el autobús en el que hicieron campaña electoral en 2001.
Tony Blair y Gordon Brown (derecha), en el autobús en el que hicieron campaña electoral en 2001.AP

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