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La policía ve inconexos los testimonios sobre la muerte de dos ladrones en Canals

El dueño del chalé, yerno del patriarca del grupo Ferry's, disparó a dos de los ocho atracadores

La policía ve "inconexo" el relato de los cuatro testigos directos del asalto de una banda de atracadores a la casa de los herederos del grupo industrial Ferry's, la noche del miércoles en Canals (Valencia). El dueño de la casa, Francisco Ramírez, yerno del patriarca de la empresa, mató a tiros a dos asaltantes que, a su vez, le hirieron con una navaja. Según su relato, tras el tiroteo los otros seis asaltantes, huyeron por la parte trasera de la finca. Uno de los atracadores muertos es venezolano; el segundo aún no estaba anoche identificado. Los otros seis todavía no habían sido arrestados.

La policía, según fuentes de la investigación, mantiene dudas sobre el número total de asaltantes y sobre el armamento que pudieran llevar, ya que pese al testimonio de los propietarios de la casa, que aseguran que iban "fuertemente armados", no llegaron a hacer uso de sus armas de fuego en ningún momento. La investigación judicial del caso la dirige el titular del Juzgado número 2 de Xàtiva. El autor de los disparos Francisco Ramírez, que resultó herido leve por arma blanca, recibió el alta médica en el hospital Lluís Alcanyís de Xàtiva en la tarde de ayer.

El frustrado asalto a la casa de la heredera del grupo industrial Ferry's, Beatriz Ferri, en Canals, un municipio situado a seis kilómetros de Xàtiva, comenzó sobre las ocho y cuarto de la tarde del miércoles, de acuerdo con las primeras conclusiones de la investigación y con las declaraciones iniciales de los cuatro ocupantes de la vivienda: Beatriz, su marido, Francisco Ramírez, el guardés y el hijo de éste.

Según el relato de los cuatro testigos, a esa hora ocho individuos con pasamontañas y armados con pistolas y navajas, entraron en la vivienda, un lujoso chalé situado en la avenida de las Cortes Valencianas, en el límite del casco urbano. Los asaltantes se dirigieron primero a una caseta, donde viven el cuidador de la casa y su hijo. Los ladrones los amordazaron y maniataron, y se apoderaron de las llaves de acceso a la vivienda principal. En el comedor de la casa, sorprendieron a Beatriz y a Francisco. Los atracadores los ataron a dos sillas. Luego les exigieron dinero y joyas.

Herida de arma blanca

El industrial les comentó que la caja fuerte estaba en el dormitorio principal, en el segundo piso. Dos de los atracadores acompañaron a Francisco a ese lugar. Una vez en el dormitorio, Francisco sacó una pistola y efectuó varios disparos. Uno de los asaltantes recibió un impacto en el muslo, que le afectó a la femoral y le produjo una fuerte hemorragia que le provocó la muerte en el jardín mientras huía. El segundo atracador recibió dos disparos que le causaron la muerte instantánea. El empresario resultó herido leve por arma blanca en el abdomen.

Tras el tiroteo, el resto de miembros de la banda escapó de la vivienda, por la parte de atrás. En esa zona, un huerto de naranjos, hay un camino rural que conduce a una carretera con acceso directo a la autovía Alicante-Valencia. La investigación sospecha que los ladrones emprendieron la huida a bordo de dos vehículos que habían aparcado en el naranjal. A las 21.10 una llamada desde la vivienda al Centro Operativo de Servicio (COS) de la Guardia Civil alertó del suceso.

El subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, subrayó que el relato definitivo de los hechos está supeditado a nuevas declaraciones de las víctimas del atraco. "Sus primeras declaraciones, teniendo en cuenta el estado de nerviosismo, son inconexas", puntualizó. Martínez confirmó que el industrial que supuestamente mató a los atracadores tenía permiso de armas en regla para la pistola con la que disparó y otras escopetas de caza que guardaba en la vivienda. Francisco Ramírez, según testimonio de los vecinos, es un amante de la caza y a menudo efectúa prácticas de tiro en el jardín de su vivienda.

El asalto a la casa de la familia Ferri afloró las denuncias de los vecinos de Canals (una población de unos 14.000 habitantes) sobre la falta de seguridad ante la escalada de robos con violencia que sufre la zona. El alcalde, el independiente Pascual Durá, ha solicitado una reunión urgente de la junta local de seguridad. Los empresarios de la Red Empresarial de las Comarcas Centrales de la Comunidad Valenciana también han pedido una reunión con el delegado del Gobierno, Antoni Bernabé, para poner en marcha un plan contra la delincuencia. "Lo sucedido en Canals a la familia Ferri es la gota que colma el vaso", afirmó Mariano López, presidente de la organización empresarial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 2006