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Los guardias civiles de baja en Almonte se niegan a declarar

Los 27 guardias civiles del cuartel de Almonte (Huelva) que se encuentran de baja para el servicio desde el pasado martes se negaron ayer a aportar información al comandante que investiga la situación de bajas generalizadas en ese puesto. Se trata de la baja del total de los efectivos que conforman la Guardia Civil de esa localidad y del destacamento especial del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). Los agentes se acogieron a su derecho constitucional de no declarar atendiendo las recomendaciones de los servicios jurídicos de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

Los agentes pasaron ayer revisión médica a cargo del facultativo del Servicio de Sanidad de la Comandancia de Huelva que se trasladó hasta Almonte para comprobar si existía una alerta sanitaria. El portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, José Manuel del Valle, consideró que la revisión médica y la petición de declaraciones constituían "un error" que podía elevar la "crispación y la tensión" de los agentes. Del Valle señaló que no es normal que se efectúen controles médicos "con unas bajas de una duración de tan solo tres días". Del Valle criticó la toma de declaraciones ordenada por la Comandancia de Huelva. "No es el momento. Estos guardias no están en condiciones de dar información. No sabemos si de las declaraciones de los agentes se puede derivar algún expediente disciplinario, así que en defensa de los guardias hemos aconsejado que se nieguen a declarar", dijo. Del Valle reprochó a la Comandancia de Huelva que no haya "explicado el objetivo de esa petición de declaración".

Los 27 agentes de la Guardia Civil han argumentado para darse de baja las "amenazas y agresiones" que padece el cuerpo en Almonte desde marzo pasado que imposibilita, "el ejercicio de sus funciones por el alto riesgo que corren". La situación extrema que les ha llevado a adoptar esa iniciativa de manera colectiva ha sido que esas amenazas han afectado a sus familiares, argumentan. Los agentes han denunciado cuantiosos daños en su propiedad privada, como la quema de vehículos en el propio cuartel y pintadas amenazantes tales como Picoleto cabrón, entre otras.

"La baja ha sido algo espontáneo, sin planificar. Y ha sido porque la situación ha llegado a ser insoportable", declaró ayer uno de los guardias . "Nuestras mujeres y nuestros hijos tienen miedo. Los ánimos de todos están fatal", señaló. Como detonante de las amenazas y agresiones, el agente apunta a la detención de una persona que, el pasado mes de marzo, presuntamente incendió tres vehículos en una misma noche. "A partir de que quedase inmediatamente en libertad, empezó todo", dijo. "Pero creemos que ahora son más y que están relacionados con él", informa Manuel J. Albert.

Por otro lado, fuentes de la investigación indicaron ayer que los "primeros indicios" apuntan a que "no existe esa amenaza real que señalan". También indicaron que "es probable que detrás de todo esto sólo haya una reivindicación de carácter laboral, aunque aún es prematuro establecer conclusiones". Esas mismas fuentes señalaron que "muchos guardias se enfrentan a esto en su día a día. Aquí se está haciendo un falso plural de incidentes puntuales cuyos responsables ya han sido detenidos".

José Manuel del Valle lamentó que el subdelegado del Gobierno, Manuel Bago, no haya respondido aún al requerimiento que la asociación le hizo por escrito de mantener una reunión para analizar la situación de los agentes. En la carta, la asociación detalla las agresiones que han sufrido los guardias. El 12 de marzo pasado se produjo la quema de un vehículo propiedad de un Guardia Civil. Posteriormente, los días 19 y 26 de noviembre, se registró la quema de otros dos vehículos y el pasado 24 "aparecieron pintadas en la pared exterior del cuartel realizadas durante la noche y con varias amenazas e insultos". En la misiva, José Manuel del Valle indica que en el cuartel se carece de las "medidas de protección y de seguridad adecuadas". Del Valle señala que "no existen cámaras de seguridad a pesar de que han sido solicitadas".

La Comandancia afirmó ayer que la vigilancia se cubrirá con agentes de otras unidades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de diciembre de 2005