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Polémico estreno en Tokio de 'Memorias de una geisha'

El estreno mundial de la superproducción de Hollywood Sayuri basada en la novela, también estadounidense, Memorias de una geisha, de Arthur Golden, se celebró en la noche del martes en el estadio nacional de sumo de la capital nipona ante personalidades japonesas que pudieron disfrutar de la presencia de actores del filme, como el japonés Ken Watanabe y las chinas Zhang Ziyi y Michelle Yeoh, así como del director, Rob Marshall. La esperada actriz china Gong Li no acudió a la cita tokiota.

"Tengo una filosofía muy simple sobre el reparto y es ésta: toma a la mejor persona para el papel. La demanda fue enorme y Ziyi fue la mejor", se vio obligado a declarar a la prensa a su llegada al evento Marshall sobre su filme, que hasta el 10 de diciembre no se proyectará en las pantallas japonesas. Las palabras del cineasta revelan el escándalo que ha precedido en Japón y en China la presentación y el estreno de la cinta por las protestas de que los papeles protagonistas los encarnen actrices chinas o de origen chino tratándose como se trata de geishas, un oficio eminentemente japonés.

La polémica viene servida, igualmente, por presentar como cortesanas a las geishas, animadoras de alto nivel, profesionales japonesas de la danza y la música tradicional de su cultura, y de la conversación intelectual, de las que sólo algunas han vendido sus favores sexuales.

Además y por si fuera poco la cinta se ha presentado en un año plagado de tensiones en las relaciones entre China y Japón debido a su rivalidad por el liderazgo en Asia y por obtener la energía necesaria para alimentar a su creciente industria, y también por el bloqueo chino al deseo nipón de contar con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

A todo ello contribuye la falta de superación del pasado histórico que mantiene aún muy presente la ocupación japonesa de China a mediados del siglo XX, hecho que ha sido reforzado por ciertos síntomas nacionalistas, como la publicación, hace unos meses, de manuales de historia escolares japoneses en los que se ha acentuado el blanqueo de las atrocidades cometidas por Ejército imperialista. Internautas japoneses y chinos han mostrado su enfado en sus páginas web, donde han pedido el boicoteo del filme y alguno incluso la cabeza de Zhang por haber aceptado dar vida a la geisha principal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005