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Una costumbre reprobada en cada ejercicio fiscalizado

Que la condonación de una deuda bancaria al PSC se haya convertido en escándalo político choca con el hecho de que ésta es una práctica que vienen registrando los partidos políticos desde que rige la Ley Orgánica de Financiación de Partidos de 1987. Ya en 1989, el PP se benefició de una condonación de 294.150 euros, mientras que el PSC, ese mismo año, logró un perdón bancario de 39.057 euros. Fueron los pioneros de esta práctica, según los datos del Tribunal de Cuentas.

Pero después les siguieron PSOE, PCE, PNV, Par, Unió Democràtica de Catalunya (UDC) y ERC. Sin embargo, lo singular es que el Tribunal de Cuentas, desde que tuvo conocimiento de esta práctica al analizar el ejercicio de 1989, ya alertó de que era irregular. Y los partidos se dieron por enterados año tras año.

El goteo persistió. En 1999, el Tribunal de Cuentas volvió a la carga: "Como consecuencia de acuerdos expresos o tácitos de renegociación de operaciones de endeudamiento con entidades de crédito, dos formaciones políticas han obtenido la condonación de parte de su deuda en al menos 395 millones de pesetas. Hay que destacar que la condonación de deuda supone un aportación extraordinaria para el partido no regulada expresamente en la Ley Orgánica 3/1987, por lo que se considera necesario disponer de una normativa expresa que contemple su autorización o prohibición y establezca el régimen al que, en su caso, debiera someterse".

Medidas de transparencia

En 2002, se vuelve a repetir la crítica: se denuncia que UDC se ha beneficiado de una condonación por 53.305 euros. Incluso CiU admite en su informe de que acordó "verbalmente" con entidades financieras un aplazamiento de las amortizaciones de crédito.

La polémica ha tenido especial resonancia en Cataluña. El secretario de organización de Esquerra Republicana envió ayer una carta a los responsables de organización de todas las formaciones catalanas en la que les propuso una reunión para el próximo 29 de noviembre para "avanzar en la transparencia de la financiación de los partidos". El vicepresidente de Iniciativa per Catalunya, Jaume Bosch, recordó que este tipo de reuniones, que ya se han celebrado en el pasado, "son de escasa efectividad".

Pero la batalla dialéctica que libraron ayer todas las formaciones no hace más que indicar que las aguas bajan revueltas. Mientras el histórico líder de CiU, Jordi Pujol, exoneraba al PSC y a ERC por las supuestas condonaciones de créditos -calificó la polémica de "política pequeña"-, el portavoz de CDC, David Madí, urgía a estas dos formaciones a explicar sus deudas "y a asumir responsabilidades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 2005