Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL | El gran clásico

La trastienda del palco

El número de plazas del palco presidencial del Bernabéu es todo un "secreto de estado". En el Madrid se niegan a facilitar ese dato, pero el detalle da idea de las reservas con que el protocolo prepara un partido como el clásico. La cita marca cada temporada cifras espectaculares por las solicitudes de entradas, los compromisos oficiales, las peticiones de acreditaciones de medios, las medidas de seguridad y las televisiones que transmiten el partido.

Fuentes del club madridista aseguraron que si cumpliesen con todas las peticiones de los diferentes organismos oficiales para asistir al encuentro, se llenarían tres palcos del Bernabéu. La política que en estos casos sigue el Madrid es "cerrar" el palco 30 minutos antes del partido y, con el dato exacto de esas personalidades, señalar su ubicación.

El Madrid tiene asignada para todos sus partidos una invitación personal a nombre de los presidentes de la Federación Española, de la Liga Profesional, de todos los clubes de Primera y de los árbitros. No todos ellos pueden sentarse en el palco. Otro tanto sucede con con las 110 invitaciones facilitadas al Barcelona. El Madrid, en estos casos, se limita a aplicar el protocolo y, según el rango de las personas, a unas se las coloca en el palco presidencial y a otras, en palcos aledaños.

A los acompañantes -escoltas o guardaespaldas- de las diferentes autoridades no se les proporciona ninguna localidad. Si quieren presenciar el encuentro tienen que comprar la entrada y, si no la consiguen, el Madrid les tiene reservada una habitación especial, próxima al palco, en la que pueden ver el partido por televisión.

Nadie tiene acceso gratis al Bernabéu, salvo los que disponen de invitación expresa, entre ellos los entrenadores de Primera. Fuentes del Madrid indicaron, además, que unos 30 técnicos de equipos extranjeros, los que pueden ser rivales en la Champions, verán el partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 2005