Entrevista:DECO | Centrocampista del Barcelona | FÚTBOL | La semana del gran clásico

"Podemos perder el partido, no el estilo"

La pasada temporada, el Barcelona compareció ante el Real Madrid en el estadio Bernabéu dispuesto a sentenciar la Liga y lo hizo sin Deco, sancionado. El Barça acusó la ausencia del centrocampista -uno de sus grandes pilares del pasado curso- y salió goleado (4-2) pese a que entonces, como hoy, llegaba al encuentro señalado como el claro favorito por su nivel de juego y el dictamen de la clasificación.

Esta vez, Anderson Luis de Souza, Deco (São Bernardo do Campo, Brasil; 1977), se ve en el campo tras protagonizar una recuperación sorprendente de la lesión en los abductores que se produjo jugando el 22 de octubre contra Osasuna en el Camp Nou. En los cinco últimos partidos oficiales disputados por el Barça, sólo ha podido jugar nueve minutos contra el Getafe y media parte, el pasado martes, en la Copa Catalunya, contra el Gimnàstic de Tarragona. En este encuentro anotó el tanto que abrió la goleada azulgrana (6-0). Su recuperación ha coincidido precisamente con la lesión de quien ocupó su puesto en el equipo titular, el holandés Van Bommel.

"Vamos con la lección aprendida. La vez anterior (4-2) fuimos como a una fiesta y contra el Madrid no hay fiestas"
"Si yo fuera del Madrid estaría herido y saldría a morder. Me parece que se les menosprecia bastante y sin razón"

Pregunta. Cuando se le dictaminó el alcance de la lesión, ¿temió perderse de nuevo el partido contra el Madrid?

Respuesta. No; bastante tenía con recuperarme. No me fijé en si jugaría o no en el Bernabéu. Tampoco me fijé como meta el hacerlo. Simplemente, pensé en recuperarme.

P. Johan Cruyff siempre dice que el segundo año de un jugador en el Barça es el más difícil.

R. ¿Va a preguntarme otra vez por lo que dijo de mí?

P. No, sencillamente, si está de acuerdo con esa teoría, que parece que en su caso se ha cumplido.

R. En eso lleva razón. El segundo año siempre es mas difícil porque la gente espera más si has hecho cosas buenas en el anterior. Empecé bien la pretemporada, pero las circunstancias me pudieron.

P. ¿Se refiere a sus problemas personales?

R. Sí. No quiero excusas, pero he tenido problemas personales y me he descentrado. Lo he pasado muy mal porque mis circunstancias familiares han sido complicadas coincidiendo con el inicio de la temporada y para rendir en un nivel tan competitivo como el que exige el Barça tienes que estar al ciento por ciento no sólo el día del partido, sino también en cada entrenamiento. Lo lamento. Traté de jugar como siempre, pero me afectó más de lo que hubiera querido. Cuando estoy así, lo noto. Me he recobrado; ha sido duro.

P. ¿Superado?

R. Sí, todo está resuelto. En lo personal, todo está en orden. En lo deportivo, vuelvo a sentirme con la ilusión de cuando tenía 18 años. Descentrado anímicamente, no podía rendir a plenitud.

P. Se le ve eufórico. Ha dicho incluso que ganarán con toda seguridad.

R. Creo que somos mejores y que vamos a ser capaces de demostrarlo. Pero no me gusta hablar antes. También he dicho que el Madrid nos puede ganar. Podemos hablar de ganar, de masacrar, pero no creo que sea bueno ir diciéndolo. Tengo confianza, claro, pero también he dicho que podemos perder y no ha sido un titular. Estamos jugando bien y controlando los partidos con un grado de madurez superior al del curso pasado, pero hay que ser determinantes y no irnos del partido. Para ganarle al Madrid tenemos que jugar muy bien.

P. El año pasado no jugaron mal, pero se llevaron cuatro goles.

R. Eso demuestra que el Madrid tiene muy buenos jugadores. Pero la diferencia es que vamos con la lección aprendida. Sabemos que lo pasado no sirve, que por ser campeones o estar jugando mejor no vamos a ganar al Madrid si no es que durante esa hora y media de partido nos lo merecemos. Sabíamos que estábamos en buen momento, que éramos mejores, pero nos dejamos llevar por el ambiente de la semana, como si fuéramos a jugar un partido de fiesta. Y contra el Real Madrid no hay fiestas. Hemos aprendido la lección. El ambiente es parecido, pero lo vivo de otra manrea. Hay que ir a ganar, no a disfrutar. Me imagino un partido tenso, con goles, puede que duro... Un partido bonito, incluso aunque no haya goles, porque se enfrentan dos estilos diferentes.

R. ¿Ha descubierto el estilo del Madrid de Vanderlei Luxemburgo?

R. Es difícil. Es un gran entrenador. Quizás no tiene todavía los jugadores que él querría. No sé... Es difícil hablar de alguien a quien sólo conozco de su trabajo en Brasil. Lo cierto es que, si yo fuera del Madrid, estaría herido y saldría a morder porque me parece que se les menosprecia bastante y sin razón. Es verdad que nosotros somos un equipo y ellos no, pues se basan más en la acción individual. Pero son superbuenos, muy competivos... Nosotros no podemos compararnos con nadie, sólo con nosotros mismos, porque tenemos un estilo muy definido, diferente a casi todos los equipos Ellos dependen mucho más de Ronaldo que nosotros de Ronaldinho, por ejemplo.

P. Parece que Ronaldo jugará finalmente.

R. Con él ganan mucha profundidad y será más difícil, pero me gusta que juegue. Además, mejor. Si ganamos, no habrá excusas.

P. Este Barça de Frank Rijkaard necesita ganar en el Bernabéu como afirmación de un equipo histórico.

R. No. Este partido no decide nada. Ni la Liga ni la trayectoria de un equipo en la historia. Pero es un Madrid-Barça, un partido histórico, en un campo lleno de la historia del mejor fútbol de los últimos 50 años y me emociona pensar que tengo la oportunidad de jugarlo. Es algo que algun día les explicaré a mis nietos. Ahora bien, ¿sabe lo que me preocupa de verdad, más que los tres puntos?

P. No, usted dirá

R. El estilo. En el Bernabéu puedes perder. Entra dentro de lo normal porque el Madrid es un equipazo y juega en su casa. Pero lo que no podemos perder es nuestra manera, nuestra apuesta por un estilo de juego. Si en una contra te pillan, si rematas seis veces al palo, si vuelves cabreado por la derrota y con la sensación de injusticia..., vale, lo acepto. Pero perder el estilo, no. Eso, no.

SCIAMMARELLA

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