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Blasco defiende sus empresas mixtas mientras que la oposición le tacha de socio de los especuladores

El consejero de Territorio y Vivienda critica la falta de apoyo del Gobierno central

El consejero de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, destacó ayer como una de las principales prioridades de su departamento para el año 2006 la política de viviendas sociales y defendió la fórmula de las empresas mixtas para la construcción de VPO. Los portavoces de la oposición criticaron estas sociedades, calificaron al consejero de socio de los especuladores y rechazaron la "reclasificación masiva" de suelo urbanizable. Blasco criticó la escasa aportación del Gobierno central y aseguró que sus cuentas suponen "un paso decisivo" que "culmina" las políticas del Consell en materia de vivienda y "consolida" la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y la sostenibilidad del territorio.

Blasco compareció ayer ante la Comisión de Economía, Presupuestos y Hacienda de las Cortes Valencianas para explicar las cuentas de su departamento para 2006, que ascienden a 276,5 millones de euros, lo que supone un aumento del 4% respecto a las de este año. Según el consejero, sus presupuestos son "continuistas" y "decididamente inversores", además de "transparentes" y "responsables" y "los mejores posibles desde una óptica económica, social y medioambiental" bajo las premisas de "la eficacia y la eficiencia". Blasco explicó que los principales objetivos son la ampliación del parque de viviendas protegidas y la mejora de las condiciones medioambientales del territorio.

El titular de Territorio y Vivienda insistió mucho en esta última competencia de su departamento. Tanto en su primera intervención como en sus dos réplicas posteriores a los portavoces de la oposición -que le recriminaron que también las llevara escritas-, Blasco defendió su política de construcción de viviendas mediante las sociedades mixtas que ha constituido. Unas empresas que, según el socialista Adolf Sanmartín, sólo persiguen evitar la aplicación de la Ley de Contratos del Estado. Por su parte, Carles Arnal, de Esquerra Unida-L'Entesa, dijo que la política de Blasco consiste en "hacer de oro a los especuladores y a los promotores del pelotazo", con los "tiburones de la construcción" como socios en las empresas mixtas de una Generalitat "inmersa en la estrategia de la especulación". En materia de medio ambiente, Arnal dijo que hablar de continuismo es "hablar de la consolidación de peligrosas tendencias para el territorio valenciano", con la especulación como "única estrategia territorial". Y dirigiéndose a Blasco, le espetó: "Usted es el político más letal para el medio ambiente de la historia de la Comunidad Valenciana, es peor que Atila".

Por su parte, el consejero de Justicia, Interior y Administraciones Públicas, Miguel Peralta, aseguró que los presupuestos para el próximo ejercicio "responden a las necesidades reales de los ciudadanos y a los compromisos adquiridos por el Gobierno", según informa Efe. El departamento que dirige Peralta dispondrá de 248.180.270 euros en 2006, un 9,36% más que en 2005. Como todos los consejeros que han pasado por la comisión, Peralta defendió que el Consell ha tenido que responder a las "carencias" del Gobierno central.

La socialista Josefa Andrés dijo que los presupuestos son "escasos", que lo único que ha hecho la consejería este año "es cambiar de nombre y poco más" y denunció que la "gran perdedora" es la Administración local, con el 30% menos de asignación. Joan Ribó, de EU-L'Entesa, aseguró que "lo que importa a la consejería son los altos cargos, en lugar de la Justicia o la Administración Local".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de noviembre de 2005