Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Castaños volvió a ganar

La ciudad de Bailén recrea la batalla de 1808 que marcó el principio del ocaso del Imperio de Napoleón

El general Castaños, seguido de sus tropas, y el general Dupont, al frente del Ejército imperial de Napoleón, volvieron a verse las caras ayer tarde en Bailén casi 200 años después de que libraran una de las batallas más importantes de la historia moderna de Europa. Fue el 19 de julio de 1808 cuando ambos ejércitos se enfrentaron en las proximidades de esta localidad de Jaén, que se había convertido en un paso obligado para los franceses. Las órdenes de Napoleón eran controlar el levantamiento de Andalucía. Sin embargo, la contienda significó la primera derrota de las tropas francesas, con la rendición de unos 20.000 soldados, y el principio del fin del Imperio de Napoleón Bonaparte.

Durante todo este fin de semana, el Ayuntamiento de Bailén ha organizado la primera recreación de esta batalla, que simboliza el comienzo de la Guerra de la Independencia. Mercados de la época, juegos de estrategia y campamentos militares convertidos en museos complementan las actividades programadas, que también cuentan con la colaboración de la Asociación Española Napoleónica (ANE), conocida por sus recreaciones de la Batalla de Elviña (A Coruña), la de La Albuera (Badajoz) o Castalla (Alicante). "Se trata de una oportunidad única para conocer de forma lúdica y con rigor científico uno de los episodios clave de nuestra historia", explicó el alcalde, Bartolomé Serrano, quien recibió ayer a los ejércitos.

Unos 350 participantes, procedentes de toda España y de Rusia, Holanda, Francia, Reino Unido y Portugal, serán los encargados, hoy y mañana, de ofrecer un espectáculo que servirá de calentamiento para la conmemoración en 2008 del bicentenario de la batalla de Bailén. "Nuestro objetivo es reconstruir en vivo y de forma rigurosa un hecho que convierte al amante de la historia en un actor de la misma y no sólo en un pasivo espectador", subrayó Antonio Osende, presidente de la ANE, quien insistió en que detrás de lo que puede parecer algo "folclórico" se esconde "una larga investigación histórica", que incluye el adiestramiento en el manejo del armamento y el conocimiento de tácticas militares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de octubre de 2005