Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El debilitamiento de Mut evidencia la división interna del PP de Gandia

El presidente local y portavoz municipal del PP en Gandia, Fernando Mut, arquitecto de profesión, afronta estos días una situación difícil sobre su futuro político. Pero no es la primera vez que se enfrenta al trance. En los últimos comicios municipales, su reelección como candidato del PP también fue una incógnita hasta el último momento. Entonces ya se habló del empresario Arturo Torró, que ha aglutinado en su entorno al sector crítico a la gestión de Mut, como su sustituto. Torró formó parte de la lista que acompañó a Mut en su primer reto electoral, en 1999. Entonces el PP de Eduardo Zaplana apostó por este arquitecto para arrebatar la alcaldía a la socialista Pepa Frau. Mut no respondió entonces a las expectativas. A pocos meses de los comicios, Torró, que concurrió como número dos en la lista, abandonó su cargo como concejal mostrando sus desavenencias con el arquitecto. El empresario arrastró consigo a un sector importante de la ejecutiva local, y la guerra entre ambos bandos no ha cesado desde entonces.

A estos dos sectores hay que sumar otro grupo, el que encabeza Rosa Fuster, que fuera la candidata del PP en los comicios de 1995 y expulsada del partido al negarse a aceptar la designación de Fernando Mut como su relevo para las elecciones de 1999. Fuster creó entonces su propio partido, el Grup Independent Valencià (Gival), y aglutinó al sector más duro del PP.

En las últimas elecciones, el entonces secretario regional del PP, Francisco Camps, hizo un llamamiento a Fuster para que se incorporara de nuevo al proyecto popular. La líder de Gival aceptó la invitación, que Mut tuvo que asumir a regañadientes. Finalmente, el PP volvió a confiar en Mut como cabeza de lista en Gandia de un partido fragmentado en tres sectores.

Enfrentamiento

El arquitecto consiguió la primera victoria del PP en la ciudad y arrebató al PSPV dos concejales, pero no obtuvo la mayoría necesaria para hacerse con la alcaldía. El pacto entre socialistas y el Bloc-EV truncó sus aspiraciones. Mut cuenta en la actualidad con el apoyo incondicional del grupo municipal. Su inclinación hacia los zaplanistas le ha llevado a enfrentarse a la dirección provincial del partido, que preside Alfonso Rus. El primer varapalo fue su destitución como presidente del PP en la Safor, un cargo que ocupaba desde 1997. El campista Salvador Enguix, alcalde de Beniarjó, se hizo con el cargo por sólo dos votos de diferencia. La guerra en la comarca entre zaplanistas y campistas, afines a Mut y contrarios, es otro frente abierto en la crisis interna del PP en la Safor.

Hace unas semanas, el grupo municipal del PP denunció unas supuestas irregularidades urbanísticas en el Ayuntamiento. Acusó al alcalde y a varios ediles socialistas de haber beneficiado a familiares con propiedades en la zona de Marxuquera con licencias "irregulares". El PSPV ha visto en esta acción un flotador con el que Mut buscaba reforzar su imagen ante la dirección del partido. La estrategia, por ahora, ha servido de poco, ya que la dirección provincial ha suspendido sine die el congreso local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de octubre de 2005