Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:FÚTBOL | Segunda jornada de Liga

Güiza no puede con el Athletic

Los destellos del jerezano no bastan para limar la eficacia del cuadro vizcaíno a balón parado

Para ser un neófito en la aristocracia del fútbol español, el jerezano Güiza apunta detalles de goleador sobresaliente. La picardía con la que pilla desprevenidos a los defensas, su punta de velocidad y el toque exquisito y frío de su pierna derecha figuran entre sus cualidades. Fue la noticia más reseñable del duelo que enfrentó al Getafe y el Athletic.

La jauría de Bernd Schuster no pudo con la presión de ser, por unos instantes, líder anecdótico de la Primera División. Nada quedó en la segunda parte de la salida en tromba de los azulones, con el Athletic achicando como bien podía los centros de Pernía y los pases al hueco de Gavilán. Y, cuando la ocasión lo exigía, cortando por lo sano las internadas de Cotelo y Riki, que agrandaron el frente del ataque bien pegados a la cal de las bandas. Así llegó, cuando no transcurrían 30 segundos, el penalti no pitado de Gurpegui a Riki.

GETAFE 1 - ATHLETIC 1

Getafe: Luis García; Contra (Paunovic, m. 64), Belenguer, Matellán, Pernía; Diego Rivas, Celestini; Mario Cotelo, Gavilán (Craioveanu, m. 78), Riki (Pachón, m. 90); y Güiza.

Athletic: Aranzubia; Expósito, Gurpegui, Prieto, Casas (Lacruz, m. 62); Ibon Gutiérrez, Orbaiz; Iraola, Yeste, Etxeberria (Javi González, m. 84); y Llorente (Guerrero, m. 69).

Goles: 1-0. M. 28. Contragolpe del Getafe que Güiza culmina levantando el balón ante la salida de Aranzubia. 1-1. M. 40. Casas remata de cabeza un saque de esquina de Yeste.

Árbitro: Fernández Borbalán. Amonestó a Celestini, Matellán y Llorente. Expulsó a Diego Rivas en el minuto 90 por una entrada a Orbaiz.

15.000 espectadores en el Coliseum Alfonso Pérez.

El Getafe presumía de mordiente en el área, su asignatura pendiente la temporada pasada, mientras Mendilibar trazaba como única alternativa atacante los pelotazos largos a Llorente. El altísimo cachorro de Lezama no tuvo ocasión frente a la solvencia y, en ocasiones, dureza de los zagueros, en especial de Matellán.

Si el cuadro vizcaíno originaba peligro a balón parado, en faltas lejanísimas o desde el banderín de córner, el madrileño apostaba por los contragolpes, casi siempre precipitados. Hasta que Güiza se estrenó, ligeramente adelantado, como goleador en Primera. El andaluz, un témpano en el área que llora los tablaos de la Frontera, culminó con una vaselina un centro largo y curvado de Pernía solito frente a Aranzubia. La misma jugada, los mismos protagonistas, se repitieron en el segundo tiempo, con suspiro de alivio del meta vasco.

Tampoco extrañó la manera de llegar el empate del Athletic: a balón parado, justo cuando el dominio casero se diluía con el pasar del tiempo. Casas entró con fuerza en un córner botado por Yeste y remató de cabeza entre un batiburrillo de brazos y piernas.

Fue cuando el Getafe perdió la posición. Obsesionado con la victoria, cercó y presionó, aunque su dominio no fue más que aparente. Para consuelo de la hinchada, al menos Pachón volvió a vérselas en un partido oficial nueve meses después de lesionarse precisamente ante el Athletic. Sólo que ayer el Getafe no supo cerrar el partido. Tanto que, al final, Diego Rivas se desquició y el árbitro le expulsó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2005