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Necrológica:NECROLÓGICAS

Carlo Little, primer batería de los Rolling Stones

Un cáncer acabó el pasado 6 de agosto con la vida de Carl O'Neil Little, pionero en los años de la protohistoria del rock británico, profesor particular de batería de Keith Moon (The Who) y el hombre que se responsabilizó de las baquetas de los Rolling Stones en las primeras actuaciones de la banda, antes de que Charlie Watts se hiciera con el trabajo, y con la gloria.

El destino le acabaría reservando a Carlo algunas dedicaciones bastante más prosaicas: repartidor de pan a tiempo completo en la década de los setenta y propietario de un par de puestos ambulantes de perritos calientes al final de su vida. Little habría cumplido 67 años el próximo 17 de diciembre.

Carlo fue el típico niño de la posguerra. Natural de Sudbury, en el condado de Middlesex no llegó a completar los estudios secundarios. Prefirió sacarse el carné para conducir una furgoneta y hacerse tamborilero durante sus años del servicio militar, entre 1958 y 1960.

Pero para entonces el veneno de la música skiffle ya corría por sus venas. Se enroló en los Savages, el grupo de Screaming Lord Sutch, y trabó amistad con otros ilustres de la época. Little frecuentaba clubes como el Flamingo, en el que una bisoña banda semiprofesional de rhythm and blues llamada Rolling Stones empezó a foguearse durante la segunda mitad de 1962. Para satisfacción de aquel grupito de jóvenes inexpertos, Carlo accedió a cubrir la batería. Brian Jones exigió su presencia a tiempo completo.

Fueron los propietarios del Flamingo quienes convencieron a Little de que no se implicase "con un grupo que no va a llegar a ninguna parte". Con elegancia británica, Carl O'Neil Little recomendó a Jagger, Jones y Richards que contrataran a Charlie Watts y cerró para siempre la puerta de los Rolling Stones y se convirtió en uno de los anónimos ilustres más notables de la historia del rock.

En verano de 1998, una productora televisiva le invitó a un concierto de los Stones en París. El reencuentro resultó muy cinematográfico; Keith Richards le presentó en los camerinos al actor Johnny Depp como "el mejor batería que ha dado el rock and roll en todo el mundo", y Mick Jagger se abrazó a él para invitarle a su siguiente fiesta de cumpleaños.

Durante estos últimos años, Carlo acarició la idea de escribir una autobiografía que ya nunca será una realidad. Por sus páginas habrían podido desfilar Carl Perkins, B. B. King, Rod Stewart, los Flowerpot Men y, naturalmente, el extravagante Keith Moon, que siempre le consideró un maestro. La última vez que Carlo Little asistió a un concierto de los Who, en marzo de 1999, el manager de la banda se le acercó para decirle: "Keith te adoraba, por si no lo sabías...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de agosto de 2005