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CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Fatih Akin filma todas las tendencias de la música turca

Tras la estremecedora 'Contra la pared', el director de cine alemán ha optado por cambiar de registro. 'Crossing de bridge', un documental de todos los ritmos musicales que vibran en Estambul, se presenta como un alegato contra las fronteras

El primer hijo de Fatih Akin (Hamburgo, 1973) está a punto de nacer. Su mujer, una alemana de origen mexicano, y él, alemán de origen turco, suelen preguntarse qué nacionalidad tendrá ese bebé. "Llevará pasaporte europeo pero tendrá influencias de tres culturas diferentes y eso contribuirá a hacerle más perspicaz", responde el director de cine. Akin se educó en Hamburgo, en un colegio con niños alemanes, albaneses, yugoslavos, italianos y turcos. Seguramente fue en esa escuela donde creció en él una idea que trata de difundir a través de su cine y que se ha convertido en una de las razones de su vida: "La única razón de la existencia de las fronteras es para romperlas". Ése es el mensaje de Crossing the bridge, The sound of Istambul, su nueva película, que se estrenó el pasado julio en Cartagena, dentro de la programación de La Mar de Músicas. Crossing the bridge, un documental de todas las tendencias musicales que vibran en la ciudad de Estambul, se estrena en España en diciembre.

Que a Fatih Akin le gusta la música lo sabe todo el que ha visto su estremecedora Contra la pared. Fue precisamente durante el rodaje del filme con el que ganó en la Berlinale y en los Premios del Cine Europeo donde surgió la idea de Crossing the bridge. "Se me quedaron en el tintero muchas cosas, pero sobre todo quería reflejar una parte de la música que se hace en Estambul que no figuraba en la película; así que empecé a reunir información. No estaba interesado en trabajar en un documental que tuviera algo que ver con la entrada de ese país en la Unión Europea, es más, ni siquiera estoy a favor del ingreso, pero llegó un momento en que los políticos empezaron a difundir su política del miedo entre la gente y me pareció una mala forma de entrar en una casa. Rodé la película para contrarrestar ese miedo y para ofrecer nuevos argumentos sobre Turquía", señaló antes de volver a París, donde trabaja con el guionista de Amores perros en un nuevo proyecto.

Crossing the bridge se inicia con las imágenes del Puente Galgata y la llegada a Estambul de Alexander Hacke, compositor de la banda sonora de Contra la pared y miembro de un grupo alemán. En la ciudad conecta con Baba Zula, una banda neopsicodélica, y a partir de ahí se inicia un recorrido por todos los estilos musicales que vibran en las calles de esta bella ciudad. Del hip-hop a la música clásica de origen árabe, todas las tendencias y sus representantes cuentan ante la cámara cómo se desarrolla la vida en Estambul, en una sucesión de imágenes muy rápidas y en las que se fusiona el pasado y el presente de ese país, desde la diva Sezen Aksu hasta la cantante kurda Aynur.

Una máxima de Confucio abre el documental de 90 minutos: la música ayuda a conocer el alma de las personas. Partiendo de esa idea, Akin ha tratado de capturar el sonido de una ciudad, pero el resultado no hubiera sido el mismo en el caso de cruzar el puente en dirección a Hamburgo. "Los puentes no van sólo en una dirección, en Alemania conviven muchos grupos y estilos pero en Estambul la gente cuida más de sus raíces. Cada mañana, los niños en las escuelas turcas recitan de memoria una poesía en la que se llama a proteger a los niños y respetar a los mayores y eso es algo que se te queda dentro. Italia, Grecia y España todavía conservan algo de ese espíritu pero se está produciendo una tendencia en la que cada vez se pierde un poco más la influencia familiar y es el Estado el que cuida de los ciudadanos".

Está cansado de la "eterna discusión" sobre las ventajas y los inconvenientes de pertenecer a la Unión Europea. "La mayor parte de los músicos que salen en la película no son partidarios de la integración y eso me hizo pensar mucho. La derecha defiende la Unión por una necesidad de una armonía y el respeto a los derechos humanos, especialmente en lo que se refiere a los kurdos. La izquierda por su parte sostiene que los grandes defensores de Europa fueron antes un imperio y ahora desean implantar un neocolonialismo donde manda la economía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de agosto de 2005