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TOUR 2005 | 14ª etapa

La fórmula vasca ya no da pedales

Los resultados aumentan los malos presagios en torno al futuro del Euskaltel-Euskadi

"El Tour está siendo sensacional". Habla Miguel Madariaga, patrón del Euskaltel-Euskadi. "Vinimos a ganar una etapa y a meter un corredor entre los diez primeros". No sólo no ha ganado ninguna etapa, sino que no ha dado sensación de poder hacerlo. Ni ayer, en los Pirineos, antaño feudo naranja. ¿Quién no recuerda la impresionante manifestación de seguidores vascos en los últimos cinco años? ¿Y lo del año pasado, en la Mongie? "Ochenta mil vascos han sido retenidos por un colapso en las fronteras", aseguró ayer. "En los Pirineos catalanes siempre hay menos gente del País Vasco, pero hoy se han visto especialmente pocos", avisaba un veterano de la carrera. "¿Qué le espera si vienen?", se preguntaba uno de los ciclistas de un equipo que parece haber llegado a un punto sin retorno, gane o no gane en Mende, el jueves. "Esa es nuestra etapa", advierte Madariaga.

Hace unos meses fue él quien planteó el debate sobre el futuro de este equipo. "Pon que necesitamos rodadores y no tenemos vascos, ¿si los buscamos en Holanda dejaremos de ser un equipo vasco?", se preguntaba. Ahora, el debate lo abre la carrera. Real Sociedad o Athletic de Bilbao. Tan viejo como el deporte euskaldún, la duda salpica al equipo ciclista que no hace tanto devolvió las miradas a las bicicletas en Euskadi.

Euskaltel se ha pasado lo que va de Tour salpicado por los rumores. Que no renueva el patrocinador, que Julián Gorospe se va... "Terminamos contrato en el 2006, con el patrocinador y la voluntad es continuar. Y con Gorospe, igual, acaba el año que viene. El problema es que hay mucho ex ciclista vasco que quiere ocupar su sitio". Según eso, continúa un año más. ¿Con qué ciclistas?

Los hay que no se hablan con su director, los hay que corren con miedo a que no les renueven y los hay conscientes de que les queda un año de contrato, y piensan que el año que viene no estará Gorospe. Hay uno, Iban Mayo que llegó al Tour con un kilo por encima de su peso. Sesudos estudios lo aconsejaban para ganar potencia en la contrarreloj, pero bajó la rampa el primer día y ahí se quedó. 14º en la general por equipos, ayer se vio menos naranja que nunca en los Pirineos. De los 80.000 seguidores en la frontera no se tiene confirmación pero sí de las entradas agotadas para ver las Worlds Series, la 2ª B de la fórmula 1, en un improvisado circuito urbano en Bilbao. Euskadi quiere espectáculo y a la fórmula Euskaltel no le queda mucha gasolina. En la duda, muchos prefirieron bólido a bicicleta.

La cúpula directiva del Euskaltel ni sabe ni contesta, pero también puede estar replanteándose la posibilidad de retirar su apoyo al equipo si la situación no mejora, eso es, si la imagen, por lo menos, no cambia. El triunfo en la Dauphiné Libéré sabe a poco pasados dos años desde que Euskadi se vistió de naranja y se creyó que Mayo podía desbancar a Armstrong: Ayer llegó a 21m 25s. Haimar Zubeldia salvó los colores y llegó poco después de Mancebo. Suena a consuelo pobre para un equipo que mueve a golpe de pedal la ilusión de un pueblo desengañado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 2005