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Tribuna:DESDE MI SILLÓN | TOUR 2005 | 13ªetapa

Ideas refrigerantes

La idea la he cogido al vuelo por casualidad. Iba yo en mi coche también en etapa de transición, y trataba de sintonizar en la radio alguna emisora por la que retransmitiesen el final de etapa. Tarea en vano, pues todo era música, fútbol y noticias sobre detenciones de sospechosos de los atentados de Londres. El caso es que mientras estaba zapeando, he oído en un canal a un chaval que supongo yo que hablando de soluciones para la sequía del Sur de España ha propuesto lo siguiente: "Habría que inventar algo para recoger el sudor de las personas, y así luego este agua se podría utilizar para regar o para beber".

Mi primera reacción como no podía ser menos ha sido la risa, para que nos vamos a engañar. Pero al de un rato, y pensándolo más fríamente (las etapas de transición son etapas en las que los corredores reflexionan, teorizan y sueñan con lo que está por venir), me he dado cuenta de que en el fondo y aplicada al ciclismo, ésta podía ser una idea bien práctica. Desde luego imaginativa ya es.Veamos.

Imaginemos que por medio de algún ingenioso sistema podríamos recoger el sudor de cada corredor en un recipiente acoplado a la bicicleta. El cómo no me lo pregunten, que eso es cosa de los ingenieros que para eso han estudiado. Nosotros nos encontraríamos con el recipiente siempre lleno a rebosar. ¿Porqué?¿No dicen que los ciclistas pierden tres o cuatro kilos (o más) en una etapa del Tour y que se recuperan porque todo es agua? Pues eso, que tendríamos un chorro que empezaría a manar al de pocos kilómetros, y que al cabo del día nos daría los tres o cuatro litros. El asunto ahora sería hacer que ese agua se refrigerase de alguna manera (más trabajo para los ingenieros, aunque yo desde mi ignorancia, propongo un pequeño alambique como los de las destilerías) y luego lo más importante, hacer que ese agua ya fresca y purificada (muy importante, sino menudo olor) saliese pulverizada de alguna manera (después de lo otro, esto ya sería pan comido para los ingenieros) por delante del corredor. Y ya el sumum sería un pequeño mando en el manillar como el del aire acondicionado de los coches para regular la dirección del chorro, a las piernas, al pecho o directamente a la cara, pero quizá esto sea ya mucho pedir.

¿Se lo imaginan? Y todo totalmente ecológico, un circuito cerrado autoalimentado y sin consumir la más mínima energía. Cuanto más sudes más agua fresca tienes, menudo aliciente para el esfuerzo en estos días de chicharra. ¿Que tienes calor? Pues corre, corre, que ya verás que fresquito, y ya de paso, arrímate un poco a mí a ver si me salpicas.

Pedro Horrillo es ciclista del equipo Rabobank

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de julio de 2005